• El titular de la Procuraduría General de la República, Jesús Murillo, confirmó que el ADN de uno de los 17 restos óseos calcinados hallados en un vertedero de basura corresponde a uno de ellos.
  • Pero los padres no dan credibilidad a la versión de la fiscalía de que los jóvenes fueron asesinados y sus restos incinerados en un basurero.
  • El portavoz de los padres, Felipe de la Cruz, dijo que los restos fueron "plantados". 
Los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en México llegaron este lunes en dos autobuses al poblado de El Pericón, municipio de Tecoanapa en el estado sureño de Guerrero, a dar el pésame a Ezequiel Mora Chora, padre de Alexander Mora Venancio, uno de los desaparecidos y cuyos restos fueron identificados mediante análisis genéticos por un laboratorio en Austria.

El titular de la Procuraduría General de la República, Jesús Murillo, confirmó el domingo que el ADN extraído de uno de los 17 restos óseos calcinados hallados en un vertedero de basura en el municipio guerrerense de Cocula corresponde a Alexander. Murillo señaló que la "identificación positiva de ADN, unida al resto de la evidencia y las declaraciones ante el Ministerio Público de la Federación por parte de los inculpados, refuerza la reconstrucción histórica de lo acontecido en Cocula".

Pero los padres no creen en la versión de la fiscalía de que los jóvenes fueron asesinados y sus restos incinerados en un basurero, por lo que planean acciones "más fuertes y contundentes" para exigir su aparición con vida.

Durante la visita a Ezequiel Mora en su casa, el portavoz de los padres, Felipe de la Cruz, dijo que los restos de Alexander fueron "plantados" y que la PGR sabe de dónde provenían.

De la Cruz dijo que los padres seguirán su lucha para exigir la aparición con vida de los demás desaparecidos y advirtió que sus acciones serán "más fuertes y contundentes", incluyendo el cierre de carreteras, y que no les importa que el Gobierno federal los desaloje porque "serán ellos (las autoridades) quienes inicien la violencia".

Recordemos los hechos. En México, un total de 43 estudiantes de una escuela rural para maestros fueron secuestrados por policías la noche del 26 de septiembre pasado en el municipio de Iguala y entregados a miembros del cártel Guerreros Unidos, que los asesinaron y calcinaron sus restos en el vertedero de Cocula, con la complicidad del alcalde de Iguala, su mujer y los policías locales.

Este caso ha conmocionado a los mexicanos y ha puesto contra las cuerdas al actual presidente, Enrique Peña Nieto, incapaz de atajar el mal endémico de la violencia en el país.

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com