El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla refuerza sus servicios sanitarios y de cocinaNuevas oleadas de inmigrantes en las fronteras españolas, esta vez en Melilla, donde, de madrugada, un total de 214 inmigrantes subsaharianos han llegado al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de la ciudad tras saltar la valla esta madrugada, según ha informado el director del CETI, Carlos Montero, en declaraciones a RNE. En su mayor parte, son naturales de Camerún y Guinea, según han relatado ellos mismos.

Tras entrar en la ciudad, los inmigrantes han salido corriendo por la carretera y han llegado hasta el CETI entre cánticos de victorias, informa TVE.

El salto, protagonizado por algo más de 300 subsaharianos, se ha caracterizado por el lanzamiento de todo tipo de objetos -piedras, palos y botellas- a los agentes de la Guardia Civil, según informa Efe.

Montero no ha descartado que la cifra de recién llegados aumente en las próximas horas y ha advertido de que el CETI está ya casi al triple de su capacidad, ya que está pensado para 480 personas y ya hay en él 1.300.

Así, ha afirmado que el centro está reforzando sus servicios sanitarios y de cocina y que hoy mismo pondrán en marcha el protocolo para pedir más tiendas de campaña al Ejército y a Cruz Roja para que ya esta noche los inmigrantes tengan un techo donde dormir. Lo que demuestra, una vez más, que España acoge a los inmigrantes con humanidad, al igual que ha hecho siempre la guardia civil.

El de la inmigración es un fenómeno complejo, sin duda. Lo ideal sería las fronteras abiertas para que puedan ganarse la vida, al igual que hicimos los españoles en muchas ocasiones. Pero todo ello con un orden y unos criterios de racionalidad, pues pueden surgir problemas sanitarios, higiénicos e incluso de orden público. Y los que vienen deben acogerse a las normas y costumbres del país que les acoge.

Andrés Velázquez
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