El portavoz de la CEE se pregunta "cómo puede ser que las leyes españolas no reconozcan el derecho de los españoles a ser esposo y esposa"La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha presentado el documento "Vocaciones sacerdotales para el siglo XXI. Hacia una renovada pastoral de las vocaciones al sacerdocio ministerial".

Los obispos españoles ofrecen este texto con la finalidad de "propiciar la oración por las vocaciones, reflexionar sobre el trabajo de promoción vocacional, compartir tanto las dificultades como las esperanzas de quienes trabajan en el ámbito de la pastoral vocacional, y, finalmente, ofrecer algunas propuestas pastorales".

En ese contexto, al portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, se le preguntó por las declaraciones del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien señaló que el matrimonio entre personas del mismo sexo "no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos" pues no garantiza la pervivencia de la especie. Martínez Camino ha reiterado que las leyes actuales sobre matrimonio en España son "gravemente injustas".

"Hay una especie de destrucción del matrimonio por la vía legal. El matrimonio en su especificidad como unión del hombre y la mujer no es reconocido por la ley. Es un retroceso en los derechos de gran calado", ha subrayado, remitiéndose al documento 'La verdad del amor humano'.

Preguntado por la opinión del ministro del Interior y sobre la reacción de algunos miembros de su partido, el portavoz de la CEE se ha cuestionado "¿Cómo puede ser que las leyes españolas no reconozcan el derecho de los españoles a ser esposo y esposa". "¿Cómo puede haber un orden legal justo que no lo reconozca". Y ha añadido que aunque el matrimonio entre hombre y mujer no está excluido en la legislación -"Estaría bueno que estuviese prohibido!"-, no está reconocido y es "una gravísima injusticia".

Martínez Camino ha subrayado que el matrimonio es "la unión entre un hombre y una mujer" y se ha mostrado preocupado ante el hecho de que haya leyes que regulan la especificidad de una marca de un producto agrícola y, en cambio, no haya leyes que reconozcan en su especificidad "un hecho humano de tanta trascendencia" como el matrimonio que, según ha recordado, ha sido reconocido "en todas las leyes positivas del mundo".

Y de esa manera, Martínez Camino da la razón y defiende al ministro del Interior, que tuvo el valor de decir eso públicamente, a resultas de lo cual fue linchado, por oponerse a lo políticamente correcto y a la dictadura del pensamiento que impone el lobby gay.

Andrés Velázquez

andres@hispanidad.com