Los Objetivos del Milenio (ODM) no son otra cosa que uno de los instrumentos del Nuevo Orden Mundial (NOM) para introducir el aborto y la ideología de género, so pretexto de filantropía con el Tercer Mundo y desarrollo sostenible, que, como se sabe, no tiene por qué ser sostenible, sino sustentable. Al menos, si la lucha contra la pobreza tiene por objetivo salvar a los pobres y no fastidiar a los pobres a costa de un presunto salvamento del planeta.

En cualquier caso, el enemigo del NOM no es otro que la Iglesia Católica y, en consecuencia, los Objetivos del Milenio, insisto, introducen la ideología de género y, en particular, el empoderamiento de la mujer. En otras palabras, introducen el aborto.

Por eso llama la atención que Manos Unidas, institución de la Iglesia Católica, que preside Myriam García Abrisqueta (en la imagen) abrace los ODM y, en concreto, el tercero, el feminista y abortero. Y que los abrace con tanta cursilería. No se pierdan el material didáctico que ofrece Manos Unidas (Cáritas Internacional, para entendernos) y el cuentecito feminista "Revuelo en la cocina", sobre la lucha de géneros entre enseres de cocina. El tenedor, masculino, es el malo mientras las brochetas, femenino, es el bueno, si ustedes me entienden. Hacía tiempo que no leía algo tan cursi y tan peligroso. Aunque no se preocupen: la cosa termina bien, una vez que los espermatozoides reconocen que los óvulos tenían razón.

Preocupante muy preocupante. La actitud de Manos Unidas resulta herética, pero sobre todo es una horterada de grueso calibre.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com.