• Josué Villalón, de Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, cuenta a Hispanidad lo que ha visto en su reciente viaje al Kurdistán iraquí, donde hay 120.000 cristianos refugiados que han huido para no ser asesinados por el Estado Islámico.
  • Se encuentran en una situación de "absoluta emergencia", con necesidad de lo más básico para subsistir: alimentos, ropa, mantas, vivienda, escuelas para sus hijos.
  • "Tuvieron que salir en mitad de la noche de sus pueblos porque llegaban los terroristas, les han robado sus propiedades, sus casas, el dinero, muchos matrimonios han tenido que vender sus alianzas para conseguir un hornillo eléctrico, ropa, etc".
  • Pese a todo, "nadie ha renegado de su fe ni ha apostatado"; al contrario, dicen que "ahora estamos más cerca de Dios que nunca y tenemos más fe que nunca".
  • También notan "por primera vez la cercanía y el apoyo de los cristianos en Occidente", que les llega en forma de ayuda de "organizaciones eclesiales" y de unos pocos gobiernos a nivel particular, como Alemania, Francia o EEUU. 
  • Ayuda a la Iglesia Necesitada ha organizado una campaña para ayudar a los cristianos de Irak.
Como hemos venido informando a lo largo de este año, los cristianos de Irak están sufriendo persecución por parte de los yihadistas del Estado Islámico. Muchos de ellos han tenido que huir para no ser asesinados. Entre 2003 y 2014 los cristianos de Irak han pasado de 1.700.000 a unos 300.000. En la actualidad, la mayoría de ellos se encuentran en la ciudad de Erbil, sobre todo en un barrio llamado Ankawa, en el Kurdistán iraquí. Son unos 120.000. Aunque se calcula que diariamente abandonan Irak entre 13 y 15 familias cristianas, es decir, unos 75 cristianos.

La Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada se ha desplazado a sus campos de refugiados. Recién llegado de allí, Josué Villalón, ha contado a Hispanidad lo que ha visto y oído: "Es una situación de absoluta emergencia". "Los sacerdotes coordinan la ayuda, hacen de mediadores, y cooperantes". Muchos de ellos -familias enteras- viven en "tiendas de campaña, casas prefabricadas o casones de pladour con techo de plástico". Además, el invierno del Kurdistán es muy duro, con temperaturas bajo cero y frecuentes lluvias.

La emergencia humanitaria que precisan es "para que puedan vivir con dignidad", "ayudarles a subsistir, porque se han quedado sin hogar, sin empleo, los niños no tienen colegio. Ayuda para alimentación, ropa de abrigo, mantas, para mejorar sus alojamientos". "Apoyo a la educación: es muy importante porque los niños no han podido comenzar el colegio y es el principal motivo por el que las familias se quieran marchar del país, porque si sus hijos no pueden tener un futuro, se quieren marchar a otro sitio". "Por eso, AIN ha puesto en marcha, dentro de esa gran campaña de emergencia, un proyecto de construcción de ocho escuelas para niños refugiados", que se construirán en la zona donde se hayan refugiados. "Se calcula que hay unos 15.000 niños cristianos refugiados en el Kurdistán iraquí".

Acerca de lo que más le ha impresionado, ha señalado la propia emergencia en la que viven los cristianos refugiados: "No tienen futuro, ellos pensaban que esta situación iba a durar poco, dos o tres meses, pero se están dando cuenta de que no van a poder volver a sus casas tan fácilmente. No tienen empleo, han tenido que vender lo poco que tenían. Tuvieron que salir en mitad de la noche de sus pueblos porque llegaban los terroristas y no se pudieron apenas llevar nada. Les han robado sus propiedades, sus casas, el dinero, muchos matrimonios han tenido que vender sus alianzas para conseguir un hornillo eléctrico, ropa, etc". "También la situación de las personas mayores, muchas de ellas sin familia, que han quedado desahuciadas. Las únicas que las están sosteniendo son las religiosas del Sagrado Corazón".

En el lado positivo, también la he impresionado que esos cristianos "no han perdido la fe. Nadie ha renegado de su fe ni ha apostatado, a pesar de las dificultades". "Ellos dicen que cómo van a renegar de Dios si es el bien de sus vidas, han perdido todo menos la fe". "La noche del 6 al 7 de agosto es el día más recordado por una familia que tuvo que huir de su casa ante el avance del Estado Islámico. Y te dicen que ese día no es el del holocausto o el destierro, sino el de la salvación, porque hemos salvado nuestras vidas y porque ahora estamos más cerca de Dios que nunca y tenemos más fe que nunca". "Y también dicen que por primera vez caemos en la cuenta de que tenemos hermanos cristianos en Europa, por primera vez estamos notando la cercanía y el apoyo de los cristianos en Occidente".

Esa cercanía y ayuda de Occidente (camiones) les llega, sobre todo, a través de "organizaciones eclesiales, como AIN, o Cáritas Internacional, o el Consejo Pontificio Cor Unum. También a través de la Iglesia local, que tiene sus fondos de Cáritas". "También hay otros organismos, como el Fondo de Ayuda a los Refugiados de la ONU o gobiernos que están ayudando mucho a nivel particular, como Alemania, Francia o EEUU".

"También se necesita -explica Villalón- apoyo a los religiosos y religiosas que están allí ayudando". "Y para la formación de seminaristas y la subsistencia de los sacerdotes, que también son refugiados".

Ante todo ello, los cristianos iraquíes, según cuenta Josué, "quieren justicia, pero no venganza, dicen 'queremos vivir en paz' porque el Cristianismo es sinónimo de paz. Sabemos bien lo que es el Islam radical porque lo llevamos sufriendo años", como "constantes amenazas de muerte, atentados en las iglesias, coches bomba, secuestros, asesinatos".

También han recabado testimonios muy duros, como "el de una familia que al llegar los islamistas enviaron a sus cuatro hijos mayores con otros familiares. Pero ellos se quedaron en su casa con su hija pequeña de tres años, para no perderla. No tenían agua ni luz. Cada día llegaba un terrorista y les decía que se convirtieran, que tenían que irse de la casa, que les iban a matar. Y un día que el padre fue al hospital a recibir asistencia médica, cuando salieron de la casa un príncipe de los terroristas señaló a su hija con el dedo y se la arrebataron a su madre de las manos y no saben nada de ella desde hace cinco meses. O una señora de cien años que estaba en casa y cuando llegaron los terroristas su nieto se la llevó en brazos y ahora vive en un cuarto de diez metros cuadrados, ella postrada en cama, con su cruz tatuada en la mano".

Por todo ello, Ayuda a la Iglesia Necesitada ha organizado una campaña para ayudar a los cristianos de Irak. Campaña que, además de ayuda material, también pide oraciones por ellos.

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com