Sr. Director:

Como bien dijo aquel, el tiempo corre que es una barbaridad. Tan es así, que hasta en el uso del lenguaje, uno tiene que ponerse al día, pues, en caso contrario, queda descolgado en el uso de los términos que se utilizan.

En nuestro país, por ejemplo, es muy frecuente el uso de palabras y frases con nuevas acepciones, por ejemplo:

Discreción, quiere decir hacer algo inconveniente a espaldas de los demás, pero que si te pillan, le puedes dar ese envoltorio de elegancia.

Ser dialogante, actitud cobarde del que nunca dice no, pero tampoco dice sí.

Comisión de investigación, también se conoce como marear la perdiz, significa que es mejor no investigar, por si acaso aparece algo turbio.

Tolerancia, asumir con resignación todo tipo de atropellos.

Discriminado, término muy en boga usado por colectivos que quieren hacer lo que les apetece, imponiendo a la mayoría de ciudadanos sus polémicas conductas.

Comisión de expertos, panda de amiguetes al servicio de quienes les reúne.

Consenso, estar de acuerdo sin estar de acuerdo, pero buscando un acuerdo.

Rupturismo, término final de un proceso iniciado a través del nacionalismo.

Estado libre asociado, ver lo anterior. Es una expresión más técnica.

Políticamente incorrecto, algo verdadero pero que es mejor no decirlo, para no molestar a quienes hacen de su capa un sayo.

Telebasura, lo que se nos ofrece a diario con el pretexto hipócrita de que la audiencia lo pide.

Sin acritud, término apenas usado, tuvo su mayor uso en la década de los años 80. Quizás vuelva a ponerse de moda.

José Javier Ávila

jjavilamar@hotmail.com