Pensaba yo que en mi anterior artículo podía haber resultado un punto impertinente: lo que dije sobre Haití es la pura verdad pero ahora la prioridad es la ayuda que, no se sabe por qué, llamamos humanitaria.

Pero tras ver la información que nos envía el solvente Instituto el solvente Instituto EFRAT, que dirige con acierto David del Fresno, creo que no me pasé. Me quedé corto.

Ya saben ustedes el dicharacho: ¿En qué se diferencia un abogado y un buitre? Pues en que el buitre es un pajarito de cuello largo, pico curvo y muy simpático.

Pues bien, digo que me quedé corto porque los 99 buitres de la IPPF, la multinacional abortera, ya están recaudando fondos para realizar abortos en la isla. 100.000 muertos, miles de desaparecidos y a la IPPF sólo se le ocurre matar un poco más a los niños que han tenido la fortuna de sobrevivir. Una aportación de lo más humanitaria porque, en efecto, consiste en reducir el número de seres humanos.

No, los buitres, comparados con la IPPF son animalitos de lo más simpático. 

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com