Es sabido que no hay nada con más mala leche que un cura rebotado. Quizás por eso de que la corrupción de lo mejor es lo peor, que dijera el bueno de Cicerón, o por aquello de que las grandes aberraciones siempre se han cometido al lado del altar, que remachó Clive Lewis.

El caso es que el pasado lunes, El Mundo, referente moral del Partido Popular y últimamente, de la cadena COPE, a través de ese hombre virtuoso que es Pedro J. Ramírez, titulaba así: Prohibido llevarse la hostia a casa. Y la palabra hostia la situaba, qué cosas, en cuerpo más amplio, no porque quisiera ofender, ¡Nooooooo!, sólo por molestar.

Y todo eso lo hacía el cura rebotado, el mismo que dirige cierta página de Internet donde los periodistas religiosos, independientes, claro está, se reúnen, probablemente para coordinar lo políticamente correcto en todos los medios. Sí, no es broma, es una asociación con su correspondiente página religiondigital.com (para que vean, les hago publicidad y todo) y cuyos miembros controlan la información religiosa esto es, la información sobre la Iglesia- en medios como El Mundo, ABC, la agencia EFE e incluso Europa Press. Naturalmente, una información religiosa progresista. No han captado a los progresistas de izquierdas, es decir, a El País, porque los informadores religiosos de Polanco, dirigidos por otro cura rebotado no quieren mezclarse con el progresismo de derechas de El Mundo o el ABC. Y es lástima, porque todos los progres del mundo deberían pensar con una sola mente y odiar con un mismo corazón.

Se me olvidaba el susodicho cura rebotado, ilustra tan graciosísima información con una foto de Ana Botella tomando la comunión de manos del arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela.

Y la información propiamente dicha, ¿de qué iba?. Bueno, no tiene mucha importancia, pero se refería a la nota episcopal donde se solicita a los sacerdotes que extremen la precaución porque hay mucho canalla que aprovecha la comunión en la mano para introducirse en el bolsillo el Cuerpo de Cristo con destino a quién sabe qué barbaridades.

Pero nuestro cura rebotado, el mismo que en su día tuvo en sus manos esa misma forma, con autoridad para convertir el pan en el Cuerpo de Cristo, es muy gracioso, así que ha decido titular. Prohibido llevarse la hostia a casa. Seguramente Pedro José le habrá dado un par de palmaditas, antes de acudir a la Cadena COPE a luchar por el pluralismo religioso y la libertad de prensa.

Eulogio López