ZP se empeña en presentar la nueva norma como la clave para el cambio de modelo económico, mientras los agentes sociales se ríen de él. En el entretanto, la normativa fiscal no se modifica y España encabeza el paro en la Unión Europea

La Linterna de la COPE. En el programa de Juan Pablo Colmenarejo, viernes 4, a las 20,30 horas, un grupo de periodistas y economistas entrevistan al presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, tan feliz él de que ya no se hable de su martirio judicial, el caso Aerolíneas Argentinas, vista judicial prevista para el presente mes.

Volvía el patrón de patronos de la tenida celebrar horas antes en Moncloa, por que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, titulado como almuerzo por los medios oficiales, pero que Ferrán e encargó de reducir a unos pinchos. ¿Un detalle formal? No parece.

ZP, empeñado en ocultar el desastre de su política económica, prepara la ley de Desarrollo Sostenible, que tiene por objetivo sostenerle en Moncloa por tiempo indefinido.

La pregunta llegó de la lengua viperina menos mal que todavía queda alguna en el periodismo español- de José Antonio Navas, director adjunto de ABC, José Antonio Navas:

-¿Una ley puede cambiar el modelo económico?

Ferrán no es Demóstenes, por lo que sólo se atrevió a ratificar que no, que una ley podía ayudar pero se necesitaban las famosas reformas.

La derecha y todo el periodismo económico español es de derechas- ha logrado imponer su discurso económico, que fía el progreso económico a la flexibilidad laboral. Y eso, poco tiene que ver con el desarrollo, sea sostenible o insostenible.

Ya he dicho que el presidente de la patronal no es ni Aristóteles ni Demóstenes, por lo que los oyentes se quedaron como el resto de los españoles: sin saber de qué hablamos cuando hablamos de un nuevo modelo económico.

Vamos a intentarlo. El nuevo modelo de economía el vigente en otros países- es muy antiguo. Y no lo hace el Gobierno sino la sociedad, porque que el Gobierno sólo puede cambiar la legislación, preferentemente fiscal. El Ejecutivo debe conformarse con aportar las reglas del juego y quedarse de árbitro. De nada vale que hablemos de sustituir el modelo de crecimiento inmobiliario. Los promotores construirán casi siempre que alguien las compre y ahora han dejado de construirlas porque han dejado de comprarlas.

Por tanto, ninguna ley de desarrollo sostenible va a modificar a la economía española. Pero desde el BOE sí se pueden hacer otras cosas para ayudar al cambio de modelo, es decir, para salir de la crisis:  

1.Gravar la especulación financiera sobre toda la fiscalidad sobre el ahorro- más que la actividad productiva.

2.Valorar lo pequeño respecto a lo grande. La fiscalidad de los impuestos de pymes y autónomos tienen que ser menores que los de la medina y gran empresa. El impuesto sobre el beneficio debería tener una escala de tarifas mayor que el la del IRPF. Es definitiva, hay que valorar lo pequeño, que es lo que crea trabajo, sobre lo grande.  

2.Recuperar la propiedad privada (participes de fondos, etc). Toda la fiscalidad está pensada para que el dinero público quede en manos de los gestores.

3.Beneficiar la economía real y gravar la financiera. La propiedad financiera un partícipe de un fondo de inversión, por ejemplo- no es un propietario. La controla un gestor y el propietario sólo puede firmar el finiquito de rentabilidad.

4.Salario maternal, o cuarta parta del Estado de Bienestar. La economía actual tiene un problema anterior a todos los demás: la reducidísima tasa de natalidad. La prestación social del siglo XXI debe consistir en que cada mujer que tenga un hijo cobre un sueldo del Estado pro su aportación al cuerpo social y a la economía.

5.Graduar el IVA. Al igual que el impuesto de sucesiones, el IVA debe ser gradual, con su correspondiente escala de tarifas. En cualquier caso, hay que reducir las cuotas sociales y aumentar el IVA.

Estas reformas fiscales sí representarían un cambio de modelo económico, o al menos lo propiciaría, y en nada son incompatibles con medidas socialistas, tanto de inventivo de la producción como de nacionalización del crédito. Pero no parece que éste sea el camino de un Ejecutivo Zapatero, que parece un boxeador sonado ante la crisis. Pero  ya es un clamor, al menos ante lo que Felipe González llamaba la opinión publicada, que el Ejecutivo se ha quedado sin ideas y sin fuelle: todo es ya imagen, todo es desarrollo sostenible. Y España se desternilla en esta tragedia económica.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com