Durán reclama que por razones de justicia el acuerdo se realice en otras partidas

 

El Pacto de Toledo está muerto. Lo mataba Zapatero cada vez que acudía a Rodiezmo a anunciar subidas en las pensiones por encima del IPC. Eso es lo que sus señorías habían acordado que no harían. Después, el remate vino con el zapatazo, la congelación de las pensiones para el año que viene. Y de aquí el Gobierno no se mueve. A pesar de que el PP logró el consenso para que no formara parte del ajuste, a pesar de que el ahorro supone tan sólo 1.500 millones de euros. Durán i Lleida le ha planteado este miércoles que se replantee la cuestión por razones de justicia.

La respuesta de Zapatero es que se va a mantener la congelación por razón de coherencia. O sea, sostenella y no enmendalla. Pero es que además, Zapatero lo argumenta por la vía de la credibilidad de los mercados. O dicho de otra manera: los mercados no sólo le exigieron un recorte de 15.000 millones de euros sino que se los ha pedido en partidas concretas, sensibles, palpables, que se noten, de verdad, de carne y hueso. Y él, apóstol de Rodiezmo, se ha tenido que tragar ese sapo. Y no es pequeño.

Andrés Velázquez

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