La coña de la energía verde continúa. Ecologistas en Acción asegura que Europa "ha cedido ante los intereses empresariales en la lucha contra el cambio climático", pues establece un objetivo de "sólo" el 27%. Eso supone desoír las "recomendaciones científicas".

A ver si nos entendemos:

1.- Un 27% de producción de renovables es altísimo. Si lo sabrá España que, con Zapatero, se empeñó en ser la primera de la clase y ahora tenemos un déficit de tarifa que ha disparado el precio de la luz y amenaza con representar un problema más grave que el de la crisis bancaria. Tranquilos: lo pagaremos entre todos.

2.- El principal problema de las energías verdes -eólica y solar- es que son carísimas, mientras otras energías, las fósiles, resultan mucho más baratas y más eficientes. La energía es un producto de primera necesidad que, además, condiciona toda la economía. Por tanto, el primer objetivo de, por ejemplo, la producción de electricidad, es asegurar el suministro. Y es evidente que el suministro lo asegura mejor que ninguna otra la energía nuclear, o las térmicas de carbón y de gas. Por cierto, el avance tecnológico, el de verdad, ha logrado que cada vez se pueda quemar carbón para producir electricidad con menos emisiones de CO2. Y en la tierra sobra el carbón. Otrosí: la energía nuclear no emite ningún gas nocivo para la atmósfera.

Europa no debería lanzar una moratoria sobre las energías fósiles sino sobre la energía verde, un cáncer para el continente.

3.- La mayoría de los científicos reconoce que hay cambio climático, pero la comunidad científica está dividida sobre las causas y las consecuencias de ese cambio climático. Ocurre con el ecologismo panteísta que domina el mundo. Lo que sucede es que los contrarios a las tesis oficiales, especialmente a las tesis de los científicos y activistas (más activistas que científicos) de Naciones Unidas, no tienen un micrófono a mano, ni altavoz alguno para poder exhibir sus tesis. El ecologismo, además de pedante y plasta, no se propone, se impone.

4.- Los intereses empresariales no están a favor de las energías fósiles. En España, por ejemplo, quienes más presionan al Ejecutivo en pro de la muy ecologista -y carísima- energía termosolar es la Triple A: Abengoa, Acciona y ACS. Es decir, algunas de las fortunas más importantes de España:

No, el lobby ecologista no es una ONG: son un lobby empresarial que quiere vivir de las subvenciones públicas, donde figuran algunas de las familias más ricas de España: Florentino Pérez, los Benjumea, los March, los Albertos, los Entrecanales... ¿De qué intereses empresariales estamos hablando Porque a esos millonarios es a los que estamos subvencionando los que no somos millonarios.

5.- Europa es quien más ha apostado por subvencionar la energía verde. Nada que ver con China, Estados Unidos, India o Rusia, que quieren salir de la miseria, no hacerse los ecolojetas. Y Europa no es la mala de la película sino la víctima. El viejo continente, el que más apoya a la energía verde con el dinero de todos para unos pocos, no se liberará del chantaje de los productores de petróleo o de gas con la energía verde, sino con la nuclear.  

6.- El 'fracking' es otro elemento liberador de Occidente respecto al chantaje de los productores de gas y petróleo. ¿Daños a la salud Curioso. ¿Daños al medioambiente Según lo que cada cual considera que es medio ambiente. El 'fracking' multiplica las posibilidades de producción de energía. Los norteamericanos, que no tienen tantos prejuicios como los europeos, han pasado con esta técnica de importadores de gas a exportadores. Europa continúa perdiendo la batalla.

7.- Y a eso añadan la postura del PSOE: visceralmente ecologista. Fue ZP quien nos hipotecó para 25 años en subvenciones a la energía eólica y, sobre todo, la fotovoltaica y termosolar, las más caras e ineficientes de todas. Su propio ministro, Miguel Sebastián, hubo de dar marcha atrás porque aquello se desmandaba. Pero Rubalcaba es el único animal capaz de tropezare dos veces en la misma piedra.

Lo que demuestran estos ecolojetas son dos cosas: escasa confianza en la capacidad del hombre para dominar la tierra y mucha inquina a la civilización occidental en la que nacieron, es decir, a la civilización europea, es decir, a la civilización cristiana. Quieren que caiga en manos de los nuevos totalitarismos orientales, es decir, ecopanteístas, los que pretenden que el hombre esté al servicio de la naturaleza, no al revés. Principalmente, el totalitarismo panteísta.

Eulogio López

[email protected]