La verdad es que fue lo que pagó: 15 millones de euros por cerca del 10% de la Cadena Cope. Pero José Manuel Lara, al igual que le ocurrió a los vascos de Vocento, no logró controlar la cadena de emisoras de la Iglesia y sí Onda Cero. Ahora bien, hay un pequeño problema. Lara entra en 2001 con una Cadena Cope que rozaba los 18 millones de euros de beneficio. Es decir, que por un paquete que roza el 10% Planeta pagó 15 millones de euros.

 

Justo lo que ahora pide a los obispos por salirse. Estos se niegan. La verdad es que la Cope es propiedad de una especie de cooperativa de obispados y órdenes religiosas, que controlan el 70% de la cadena. Así que, sencillamente, no quiere recomprar un paquete y mucho menos a ese precio.

 

¿Podría admitirse? De ninguna forma. De repente, en el diario La Razón, controlado por Planeta, comienzan a escucharse sorprendentes comentarios, con foto incluida, sobre el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco, y sobre la propia Conferencia, presentándoles como tibios, por no oponerse con firmeza al Gobierno socialista. Como es sabido, una de las cosas que caracterizan a Lara es la de no oponerse, nunca jamás, a ningún Gobierno, central o regional, del signo que sea. Mientras Polanco es un editor contra algo, en este caso contra el Partido Popular, Lara es un editor a favor de algo, sea Aznar, o Zapatero, o Pascual Maragall.

 

El miércoles 5, La Razón vuelve a insistir: Ahora resulta que el sacerdote Bernardo Herráez, presidente de la Cope y responsable de los dineros de la Conferencia Episcopal Española, no ha modificado sus estructuras económico-eclesiales (estructuras más bien magras, al igual que el contenido que les ocupa), tras el escándalo Gescartera. Naturalmente, ni la Conferencia Episcopal ni el Ayuntamiento de Madrid se pillaron los dedos en tal escándalo, sino una serie de obispados y órdenes religiosas, quienes, por supuesto, fueron víctimas de Antonio Camacho y la familia Giménez-Reyna, que fueron los que se llevaron el dinero (al menos, en el caso del primero, puede darse por probado).

 

Como afirma un importante portavoz empresarial y buen conocedor de los medios, "existen tres sistemas para presionar a través de la prensa. El sistema Polanco consiste en afirmar: Si me das lo que quiero sólo te golpearé una vez, de otra forma… Luego está el sistema de Pedro J. Ramírez: Si me das lo que quiero, convertiré el escándalo que tengo preparado en simple noticia. Por último, el estilo Lara: Si me das lo que quiero, no dejaré de ayudarte; de otra forma, tendrás que asumir tus responsabilidades".     

 

Volviendo a la Cope, la Iglesia afirma que no está dispuesta a ceder. Si Lara quiere vender, se le buscará un comprador, pero no se le recomprará el paquete.