• El presupuesto de la UE para 2014 alcanza los 135.500 millones de euros, un recorte del 9,4% respecto a 2013.
  • Pero los Gobiernos europeos querían un recorte adicional de 500 millones de euros más.
  • Eso sí: España se queda con 1.800 millones del fondo europeo contra el paro juvenil.
Los negociadores de la Eurocámara y de los Gobiernos de los Veintiocho han alcanzado durante la madrugada de este martes -tras 16 horas de conversaciones- un acuerdo sobre el presupuesto de la UE para 2014, que ha quedado fijado en 135.500 millones de euros, cifra que supone un recorte del 9,4% respecto a las cuentas de este año. El límite de compromisos presupuestarios se ha fijado en 142.640 millones de euros, un 9,5% por debajo del presupuesto de 2013.

El pacto incluye compromisos presupuestarios de 3.900 millones de euros para el nuevo fondo europeo contra el paro juvenil, de los cuales 900 millones podrán ya desembolsarse en 2014. Los líderes europeos han acordado gastar en 2014 y 2015 los 6.000 millones de euros de este fondo, de los que 1.800 millones corresponden a España. El acuerdo debe ser ratificado en los próximos días por las instituciones.

Aunque el acuerdo incluye 785.000 millones de euros de ayuda humanitaria, que se destinará entre otras cuestiones a las víctimas de la guerra civil Siria y a los refugiados de Lampedusa, y recoge también ampliaciones presupuestarias de 400 millones de euros para compensar a las regiones afectadas por inundaciones o sequía (en Alemania, Austria, República Checa y Rumanía), cabe decir que, en la medida en que el presupuesto disminuye, cae también la solidaridad entre sus miembros.

De hecho, el compromiso se ha quedado a medio camino de las exigencias de los Gobiernos, que querían un recorte adicional de 500 millones de euros, y de la Eurocámara, que reclamaba un aumento extra de 1.000 millones.

Lástima, porque la solidaridad era el pilar sobre el que descansó el proyecto inicial de los padres fundadores de la UE, católicos convencidos de que la ayuda mutua es la mejor argamasa para construir el edificio europeo.

Andrés Velázquez
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