La corrosiva serie televisiva Águila Roja, emitida por TVE-1 los jueves a las 22,30 horas, ha alcanzado los 3.915.000 espectadores y una cuota de pantalla del 20,4%, según el ranking de Teleprograma de esta semana.

Así ha comenzado la segunda temporada: irreverente, sin respeto a la figura del un cardenal de la Iglesia Católica que, ante la confesión de la reina de que ha pecado de pensamiento y obra, le impone una severa penitencia.

La reina le suplica que suavice el castigo y quedan, ambos, citados en un caserío donde cometen un pecado sacrílego de concupiscencia. Al igual que en la primera temporada esta nueva entrega está llena de contubernios. Chistes burdos, lenguaje obsceno y vulgar. Escenas que contienen sexo explícito.

También se muestras escenas con asesinatos, suicidios, torturas hasta muerte. Castigos bárbaros por un pequeño robo. Latigazos. Violencia que salpica toda la serie que adolece de rigor histórico.

Un personaje clave es el criado de Águila Roja que, con un lenguaje chabacano, llena el ambiento de humor. También, ante un peligro, se persigna o exclama "Madre del Amor Hermoso".

David Janer (en la imagen), que encarna el papel principal de Águila Roja, aseveró en una entrevista que ha concedido a "Supertele", que "mi  meta es no ser esclavo de lo material". "También necesito a mis amigos y a mi familia, eso es lo importante".  Apadrino una  Fundación contra la Hipertensión Pulmonar. ¡Hay que ayudar!".                                             

La primera temporada de Águila Roja, la serie de televisión más cara de la historia de la pequeña pantalla, con un millón de euros de inversión, sobrepasó todas las esperanzas con más de cuatro millones y medio de teleadictos como media.

Con picos próximos al 30% de la cuota de pantalla, la serie estuvo producida por Globomedia para Televisión Española. No tardó en afianzarse como una de las series de más prestigio en TVE-1.

Hay esparcimiento basado en una acción vertiginosa, y en un excelente sentido del humor y también chistes zafios y personajes que se desnudan fácilmente, aunque con la idea de no abusar del erotismo, para agradar a "todos los públicos".

Se sitúa en el Siglo de Oro español. Un modesto padre de familia, maestro de escuela, sufre la peor de las injusticias: su esposa es asesinada y el inofensivo maestro se convierte en un héroe justiciero. Así comienza Águila Roja.

Clemente Ferrer
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