• Belén Romana se empeña en hacer las cosas rápido y mal, en lugar de apurar el plazo previsto de 15 años. 
  • La sociedad adjudica a Haya, Altamira y Servihabitat la gestión y venta de activos valorados en 41.200 millones.
  • O lo que es lo mismo: deja la mayor cartera de inmuebles y préstamos en manos de tres fondos, Cerberus y Apollo (muy especulativos) y TPG.
  • La Sareb recibirá 600 millones como garantía, que las tres sociedades irán recuperando en función de los objetivos.

Era un secreto a voces que la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), que preside Belén Romana (en la imagen), quería hacer algo antes de fin de año para maquillar los resultados de 2014. No debería tener prisa -dispone de 15 años para vender como Dios manda los activos 'invendibles' que le traspasaron los bancos-, pero la tiene y se empeña en seguir malvendiendo. Malvender es colocar carteras en fondos especulativos con fortísimos descuentos, que a su vez colocarán el 'stock' en otras manos, con plusvalías por medio.

La Sareb, antes conocido como 'banco malo' ha informado este jueves del acuerdo de administración y venta de tres carteras compuestas por 126.000 activos (entre créditos e inmuebles) valorados en 41.200 millones de euros. Los adjudicatarios son sociedades controladas a su vez por grandes fondos de inversión. Las adjudicatarias son Haya Real Estate, controlada por el especulativo Cerberus; la sociedad Altamira Asset Management, mayoritariamente participada por otro fondo que tal baila, Apollo, y, la tercera Servihabitat, controlada por el fondo TPG.

"Con esta decisión, dice la Sareb, se cierra el llamado 'Proyecto Ibero', lanzado hace unos meses para elegir a los gestores que se harán cargo de la administración y venta de los activos de la compañía a partir del 31 de diciembre de 2014, fecha en la que vencen los contratos suscritos con las nueve entidades que generaron el balance de la compañía".

Según el acuerdo, pendiente únicamente de la firma, la Sareb recibirá de los adjudicatarios 600 millones de euros como garantía y que "los gestores irán recuperando en función del servicio prestado y el cumplimiento de los objetivos marcados".

La mega colocación se suma a la adjudicación, en noviembre, a Solvia, la inmobiliaria del Sabadell, de otra cartera formada por 42.900 activos y con un valor de compra cercano a los 7.000 millones de euros.

Haya Real Estate gestionará durante cinco años un paquete de 52.000 préstamos vinculados al sector inmobiliario originados por Bankia y que fueron adquiridos después por la Sareb por 18.000 millones. En el caso de Altamira, la cartera incluye 44.000 inmuebles y préstamos originados por Catalunya Caixa, BMN y Caja3, por los que la Sareb pagó 14.000 millones. Y la última cartera, que pasa a Servihabitat, contiene 30.300 inmuebles y créditos de NCG, Liberbank y Banco de Valencia, valorados en el momento de la transmisión en 9.200 millones.

¿Cuál hubiera sido el camino lógico Pues que fueran los propios bancos que traspasaron activos tóxicos a la Sareb quienes vendieran, a cambio de una comisión, los activos adjudicados. Al menudeo, forma más lenta pero mucho más rentable. Porque de este modo, si en España se había creado una burbuja inmobiliaria, ahora corremos el riesgo de estar creando una burbuja inmobiliario-financiera. ¿O es que Apollo y Cerberus tienen oficinas y personal especializado en la venta de inmuebles  

Rafael Esparza

rafael@hispanidad.com