• La presidenta ha asegurado que no se presentará como candidata para ningún cargo público en las elecciones de 2015.
  • La Nación habla de "la incómoda situación que vive hoy la Presidenta en la opinión pública".
  • Mientras que Clarín habla del "declive del oficialismo". 
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha asegurado este jueves que no se presentará como candidata para ningún cargo público en las elecciones de 2015, ha informado la agencia de noticias Télam.

Fernández de Kirchner ha negado así las declaraciones del diputado peronista Carlos Kunkel, quien aseguró el miércoles que la mandataria seguirá en política y será "candidata" para un cargo público en los próximos comicios. "Lo que sucede es que Carlos me quiere mucho", ha asegurado la presidenta, que ha subrayado que "no hay ninguna posibilidad de 'Cristina 2015' para ningún cargo electivo".

En La Nación, el periodista Fernando Laborda opina que al expresar ayer, a través de la agencia Télam, que no hay ninguna posibilidad de Cristina 2015 para ningún cargo electivo, la presidenta "modificó una tradicional posición kirchnerista vinculada con la construcción de poder". Y añade que "Cristina debió haber tenido serios motivos para proferir una desmentida tajante".

¿Cuáles habrían sido esos serios motivos, se pregunta el periodista. Y responde: "Ante todo, la incómoda situación que vive hoy la Presidenta en la opinión pública" por "los conflictos policiales y los saqueos producidos en varias provincias", así como por "el incumplimiento de las expectativas algo favorables que, en un comienzo, había generado el cambio de gabinete". Todo ello habría provocado "una caída en su imagen positiva no inferior a los diez puntos en promedio".

Por todo ello, concluye: "Es probable que, contradiciendo la máxima de Néstor, Cristina haya entendido que, en medio del presente desaguisado, agravado por los cortes de luz y el récord de inflación que está experimentando diciembre, terminar el año ventilando una candidatura para 2015 hubiera sido 'too much'".

Por su parte, Ricardo Kirschbaum dice en Clarín que "el declive del oficialismo comenzó mucho antes pero se hizo notoria en la derrota que sufrió en las PASO. Los arti-lugios que se usaron para disimularla no lograron detener la caída. A fines de octubre, el Gobierno tomó conciencia de que la transición había comenzado. Hoy ya no queda ninguna duda".

José Ángel Gutiérrez
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