• En el sector creen que no. Esto no ha terminado.
  • Crisis bancaria: el banco que más ha costado sanear a los españoles fue el Banco de Valencia, luego la CAM, luego la CCM.
  • La perseguida y judicializada Bankia, sin embargo, costó bastante menos… en términos relativos.
  • Por el momento, ojo, los españoles hemos aportado 73.072 millones de euros al saneamiento de la banca.
  • Y ojo, el FGD se tirará muchos años en patrimonio negativo. En plata, no son los bancos los que están pagando la crisis de sus colegas, sino el conjunto de los españoles. Como en la crisis bancaria de 1978.
  • Y lo peor: a esta alturas es difícil dar marcha atrás y optar por el camino lógico: liquidar los bancos quebrados.

El presidente de la AEB, Miguel Martín (en la imagen), se niega a responder a la pregunta de Hispanidad sobre si el saneamiento bancario ha concluido.

Participaba el presidente de la patronal bancaria en el Curso de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), que se celebra en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Lo cierto es que en el sector hay convencimiento general de que no, de que el saneamiento bancario no ha concluido a pesar del dineral dedicado a su saneamiento, que ha endeudado a todo el país. El decaimiento del consumo privado, el aumento de la morosidad, así como los proyectos atascados o los bancos que no han caído al precipicio pero están en el borde demuestran lo que todo el mundo sabe y todo el mundo calla: que el saneamiento de la banca española no ha concluido.

Es más, el problema es que no son pocos los que ya se plantean la renovación de las cúpulas bancarias en España... por razones de edad.

Pero vamos con las cifras expuestas por Martín. Según él, ha sido el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), es decir, los propios bancos, quienes más han contribuido al saneamiento de sus colegas. En cualquier caso, si sumamos las aportaciones en el tiempo de uno y las del FROB o las europeas -que pagaremos entre todos- el balance provisional -eso, provisional- el coste total del saneamiento bancario es de 75.352 millones de euros menos los 2.250 millones directamente por el FGD. Es decir, por ahora, más de 73.000 millones de euros… más los intereses de futuro.

Entendámonos: en cuanto a que el Fondo de Garantía de Depósitos sea quien realmente pague la crisis bancaria no es cierto. Afirmar tal cosa significa, no jugar con las palabras, sino jugar con los tiempos, que es factor aún más esquivo. El FGD tardó un cuarto de siglo en recuperarse de la crisis bancaria española iniciada en 1978, y ojo, con un coste para el Estado. Y la crisis del 78 era nada, y menos que nada, comparada con la de 2008.

Pero para Martín, 40.000 millones de euros, de los que el FROB asumirá 18.000 millones y el FGD -los bancos- 22.000 millones. No se lo cree ni él.

En lo que si tiene razón Miguel Martín es cuando afirma que otros países han aportado mucho más dinero público para salvar sus bancos, en términos absolutos y relativos. Tiene toda la razón. Pero los que cometimos el error de pedir un rescate a Bruselas, vía MEDE, hemos sido nosotros. Desde ese momento, la Troika nos tiene bien cogidos. Y encima gana dinero con nosotros, porque el rescate del MEDE no son donaciones, son créditos.

Pero hay algo claro de las cifras de Miguel Martín: las ayudas recibidas por cada entidad según su tamaño. Por ejemplo, el banco más costoso fue el Banco de Valencia, que recibió ayudas por el 23,5% del total de sus activos, seguido por la CAM (19,4% de sus activos), por CCM (16%) y por Catalunya Bank (14,7%). NCG Bank y Unnim superan el 9%. Bankia, la famosa Bankia, la que peor fama lleva, la más judicializada, 'sólo' costó el 7% de sus activos.

Luego hay que hablar del coste para la economía: pérdida de valor de los bancos, pérdida de PIB, pérdida de empleo. Son los costes no ocultos de la crisis.

La única forma de hacer las cosas bien consiste en que un banco se liquide como se liquida cualquier otra empresa. Pero eso, ahora mismo, exigiría dar marcha atrás. Algo demasiado complejo a estas alturas. Pero conste que nos hubiera salido mucho más barato.

Eulogio López

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