Sr. Director:

La efemérides del día nos recordará hazañas o acontecimientos que ocurrieron hace no sé cuantos años este mismo día del mes. Los más supersticiosos no dudarán en sacarle provecho, además, a que el 13 de este mes coincide en martes. Dice el refranero español "13 y martes, ni te cases ni te embarques".

Ellos se embarcaron en el "13 de marzo". Este era el nombre de un remolcador que en julio de 1994 zarpó, con 64 cubanos desesperados –viejos y jóvenes, hombres y mujeres- del puerto de La Habana rumbo NNW, a donde muchos de sus familiares y compatriotas lograron alcanzar la libertad que la revolución les robó. Ese día no importaba la fuerte marejada ni las olas de metro y medio. Esto era poco para lo que ya venía sufriendo desde 1959. Y lo que siguieron sufriendo a las pocas horas de salir de la isla-cárcel.

El "13 de marzo" no llegó a destino. A pocas millas de la isla se fue a pique al ser abordado, tas fuertes embestidas, por dos patrulleras de Castro que, por haber salido "sin permiso del Comandante", no vieron otra forma de castigarles que hacerles a todos pasto de los tiburones.

No. No se atendieron las súplicas de las madres con sus pequeños en brazos llorando a moco pelao cada vez que recibían los golpes de agua que con las mangueras les enchufaban los guardianes del paraíso abandonado. Todos, en la noche, mientras el barco se hundía gritaban desesperadamente compasión para las mujeres, niños y ancianos. Todos clamaban por ser detenidos antes que morir ahogados o devorados por los escualos. No se atendieron, como siempre, las súplicas del pueblo.

Se ahogaron 43 personas (11 de ellos niños). Los demás pudieron salvar su vida gracias a un carguero griego que los avistó … y entregó a las autoridades del país de origen. Ahí les esperaba el dictador para ponerles el castigo "por tal falta de educación" -¿qué es eso de salir a hurtadillas de la Isla, del Paraíso, y dirigirse ni más ni menos que a tierras del imperio yankee?- y llevaron a los supervivientes al dique seco de la trena. Los que sobrevivieron y pudieron, ya una vez fuera de prisión, lo volvieron a intentar. Muchos lo habían logrado. María García, una de ellas, lo logró y contó lo del cruel abordaje en Naciones Unidas, en la Organización de Estados Americanos y en Amnistía International.

Tengo un especial recuerdo a las víctimas del "13 de marzo" y a las que aun sufren la tortura y la prisión por motivos políticos, con la esperanza de que todos los cubanos recobren la tan deseada libertad que les fue cercenada hace casi 50 años. Ojalá esto llegue pronto, tras la muerte del gran dictador.

Santiago Milans del Bosch y Jordán de Urríes

santi.milans@cuatrecasas.com