Continúa el pitorreo de Naciones Unidas y sus nuevos derechos, conocidos como derechos de segunda generación (al parecer, es lo único que han sido capaces de generar las feministas). Es una nueva y profunda filosofía cosmovisional: contra el cambio climático tenemos que adorar a la madre tierra y en materia de derechos humanos todo se reduce a la violencia contra las mujeres por parte de los varones.

La nueva generación de derechos humanos de la factoría neoyorquina, se centra en ONU Mujeres, ese maravilloso instrumento de lavado de cerebro feminista, donde el primer financiador fue España, con un Zapatero al que Luis María Ansón calificó como 'el de las mercedes'.

Lean el retorcido comunicado de ONU Mujeres sobre la violencia de género. Por si no habíamos entendido la sutileza, las chicas que fueron de Michelle Bachelet y son de Bibiana Aído (¡Pobre Santa Bibiana!), nos explican que la gran violencia contra la mujer la perpetran los varones próximos, que siempre son malísimos. ¿Comprenden: el malo depredador es el más 'próximo' a la víctima mujer. Para ser exactos, son los que las matan. Es decir, que ONU Mujeres está apartando a la mujer del hombre con enorme entusiasmo.

No necesito recordarles, por evidente, que el feminismo siempre acaba en lesbianismo y con la aversión que, con nuestro dinero, reparte ONU Mujeres por el mundo, se quiere ir hacia la sociedad de las amazonas, una quimera clásica que se enraizaba, no sólo en el odio al varón sino, en la genofobia y el consiguiente odio a la maternidad… y, a la postre, el odio a la raza humana, a la vida y la creación.

Eulogio López

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