Doña Fátima Báñez, ministra de Trabajo (en la imagen), ha decidido que la cotización mínima a la Seguridad Social de los trabajadores autónomos, suba desde los 250 a los 300 euros mensuales.

Para entendernos, es la cotización que pagan la inmensa mayoría de los autónomos españoles, entre ellos los jóvenes que intentan crearse su propio empleo en un país del 25% de paro y, atención, del 25% de economía sumergida. No creo que aumente el primer 25% pero sí el segundo. Eso lo tengo claro. Si a las dificultades de los jóvenes españoles para conseguir un trabajo le añades impuestos laborales altos, estás perdido.

¿Se ha parado a pensar la ministra en lo que significa para un fontanero, pongamos por caso, que se instala por su cuenta, un coste ineludible, además del resto de impuestos, de 300 euros al mes, en un país donde el salario mínimo es de 645,3 euros mensuales (752,8 si es por doce pagas)

El autónomo no se preocupa de su pensión porque le queda muy lejos, de la prestación de desempleo que no cobra salvo excepción imposible y de ponerse enfermo, dado que si no trabaja no ingresa.

El Gobierno Rajoy, en lugar de trabajar para lo pequeño, que es lo que crea empleo, trabaja para las grandes empresas. Y eso nos lleva al estado servil: salarios de subsistencia y la creación de dos tipos de pobreza: la de los pobres parados y la de los pobres con empleo infra-remunerado. Para la ministra Báñez lo único que importa es recaudar.

¡Sois geniales peperos!

Eulogio López

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