• Este tercer plazo suponía otros 25 millones de euros.
  • Cebrián tensa la situación mes y medio antes del comienzo de la Liga de Fútbol.
  • Por su parte, Telefónica rebaja a poco más de 800 millones de euros el valor de Digital ... y siempre que se aclaren los derechos de retransmisión.
  • Y Montoro insiste: también Hacienda está en cola y podría intervenir los clubes de fútbol.

Y van tres. PRISA tampoco abonará la tercera factura de Mediapro por los derechos de la Liga de Fútbol 2012-2013. Esta tercera factura que no será tendida, supone un impago conjunto que supera los 100 millones de euros. De progre a progre, esto es, de pillo a pillo, Cebrián, aupado por el peritaje del bufete Joaquín de Fuentes -el que fuera jefe de los servicios jurídicos del Estado con Zapatero y mano derecha de Teresa Fernández de la Vega-, decide no abonar las facturas que envía Jaume Roures (en la imagen) porque son excesivas.

Naturalmente, Mediapro se ha marchado adonde más le satisface estar, en los tribunales, pero mientras no abona a los clubes de fútbol y pone en peligro el comienzo mismo de la Liga de fútbol.

Por de pronto, este ambiente moroso ha provocado que, por ejemplo, la política de fichajes se reduzca de forma alarmante, entre otras cosas porque los bancos, visto lo visto, se niegan a aportar dinero anticipado ni créditos puente. Por eso, verbigracia el Barça, ha perdido dinero al traspasar, por cinco millones de euros, al delantero internacional David Villa al Atlético de Madrid

De postre, el ministro Cristóbal Montoro advierte que los clubes le deben a Hacienda casi 800 millones de euros. Hacienda defiende esta cifra, aunque otras fuentes lo rebajan hasta los 500. Pero Montoro sabe que no puede intervenir los clubes, como ya amenazó, y que si no comienza la Liga podría provocar un desastre nacional.

En cualquier caso, los dos progresistas, Cebrián y Roures están enzarzados en lo más progresista del mundo: el negocio del fútbol. En paralelo, Cebrián ha recibido otra mala noticia: su última posibilidad de salvarse de la quiebra es vender Digital a Telefónica (Tele 5 también tiene algo que decir pues posee un 22% de Sogecable y derecho de tanteo en las negociaciones), aunque se muestra fuerte en las negociaciones. A Movistar TV le interesa los derechos de retrasmisión pero, al tiempo que exige que se aclare la pugna por los derechos entre su vendedor, PRISA, y Mediapro, reduce el valor de la compañía porque el activo Digital se está depreciando.

La cosa ocurrió así: Fernando Abril-Martorell acudió a Telefónica para insistir en que Digital tiene un valor empresa de 1.200 millones de euros. Telefónica ya le había advertido de que no estaba dispuesto a pagar un euro más de 900 millones. Pues bien, cuando Martorell negocia que suba hasta 1.200 los financieros de la operadora rebajan a poco más de 800 millones el valor de la TV por satélite. Martorell se fue de su antigua casa un pelín enfadado.

Y ojo, porque PRISA está quebrada. Hasta ahora, se ha salvado gracias a los favores de quienes temen sus ataques: Gobierno, bancos y grandes empresas.

Esto no es deporte, señores, es negocio. Ahora bien, ¿podemos vivir sin fútbol televisado Algunos audaces piensan que sí, y que lo mejor sería ignorar a quienes como Juan Luis Cebrián y Jaume Roures, dos de nuestros peores ciudadanos, se han enriquecido con la pasión futbolera de la mayoría para constituir centros de poder informativo, un poder que puede resultar muy avieso.

Eulogio López

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