Al Papa Francisco se le entiende todo pero se le manipula mucho. Tras su primera encíclica el Nuevo Orden Mundial ya ha caído en la cuenta –son así de crispados- de que este no es su papa y hasta el teólogo progre González Faus se mostrado "triste", ante el texto. Como alguien le contestó: "O sea, está como siempre".

Total, que Su Santidad Francisco aborda su primer viaje de enjundia nada menos que en Hispanoamérica, la gran reserva de la fe católica, nada menos que en Brasil, un partido donde la Iglesia afronta todas las  batallas que se libran por separado en los diversos lugares del mundo: el populismo clerical, los residuos de la tontuna liberadora, el panteísmo indigenista, el sincretismo anticlerical. Todas las ramas del Nuevo Orden Mundial (NOM) puestas en fila.

Concretando: el Gobierno de Dilma Rousseff se ha comportado en Brasilia respecto a su 15-M particular con la misma doblez que en España usó el Gobierno Zapatero: "tenemos que escuchar al pueblo". Pero el pueblo no son los que saquean comercios para protestar contra la crisis. Esos son una pequeña minoría violenta que no quiere cambiar el sistema financista sino tomar el poder por la fuerza y seguir viviendo de la subvención pública, es decir, de los demás. Pero a Rousseff como a otros políticos procedentes de la izquierda progre, les interesa mantener la ficción de  que son de los suyos, aunque luego su policía les apalee.

Este tipo de gobiernos entre dos aguas -la libertad y la tiranía- son habituales en el Occidente cristiano actual. También en Brasil, que es cristiano gracias al esfuerzo ibérico, gracias al esfuerzo de Portugal.  

Concretando más: El Gobierno brasileño recibe al Papa Francisco con una nueva legislación sobre el aborto. Es otro Gobierno que trata, no de liquidar a la Iglesia, sino de conquistarla y pervertirla, objetivo presente del Nuevo Orden Mundial (NOM).

El Papa Francisco responderá con la palabra y con su línea de responder al espíritu homicida del NOM recalcando la dignidad excelsa del hombre, hijo de Dios.

El papa no va a la JMJ brasileña para criticar al Gobierno brasileño -no es su función- sino para disparar por elevación: para re-cristianizar Brasil. Va a ser un combate entre el NOM y la Iglesia el único combate que se libra hoy, el del poder frente a la influencia y el del liberticidio frente a la oración. El futuro, como siempre, se juega ante el Sagrario. El resto es ruido.

Eulogio López                                              

eulogio@hispanidad.com