La Fundación para el Análisis y el Estudios Sociales (FAES) aglutinó a todas las antiguas fundaciones ligadas al PP. En ella se concentra supuestamente la actividad intelectual del partido, actuando a modo de "think tank". Además, tras la salida de Aznar de la presidencia y del PP del gobierno, FAES se ha convertido en el altavoz del ex presidente, interpretación del 11-M incluida.

 

Pues bien, curiosamente, el gobierno ha concedido más subvenciones a FAES que a ninguna otra fundación, alcanzando la cifra de 2.128.755 euros. Esta cifra supera por poco a los 2.085.437 recibidos por la Pablo Iglesias -la fundación ligada al PSOE- para el desarrollo del programa de actividades de este ejercicio.

 

Estas son las dos partidas más importantes de las subvenciones a fundaciones de carácter político. Después de estas, la mejor dotada ha sido la Fundación por la Europa de los Ciudadanos, ese "chiringuito" montado ad hoc para apuntalar la campaña presidencial por la Constitución Europea. Los "ciudadanos" europeos -que estaban presididos por el "ciudadano" y eurodiputado Gil Robles- recibieron nada menos que 177.145 euros. Una cifra "infinitamente" superior a los cero euros con que contó la plataforma -está vez sí, ciudadana, "Europa, así no". Aun así, los subvencionados rechazaron el debate con los ciudadanos de a pie. Cuestión de ciudadanía, debe ser.

 

Además de estas partidas también se han concedido las siguientes subvenciones:

Fundación Privada Nous Horizons: 51.872 euros

Fundación Privada Ramón Trías Fargas: 138.434

Institut d´Estudis Humanistics Coll i Alentom: 46.145

Fundación Sabino Arana: 93.007

Fundación Galiza Sempre: 46.105

Fundación President Joseph Irla i Bosch: 144.089

Fundación Gaspar Torrente: 20.823

Fundación Rafael Campalans: 350.558

Total: 5.282.558

 

Es posible que usted, querido lector, no haya oído hablar jamás de la mayoría de estas fundaciones ni de las actividades que realizan. No se preocupe, es normal. Las fundaciones políticas en España son, en demasiadas ocasiones, "chiringuitos" de los partidos para colocar a la gente que se ha ido quedando descolgada de la estructura del partido. No aportan nada al debate social y político. No se les conocen ninguna propuesta, no sirven como instrumento de reflexión intelectual sobre el acontecer político. Sirven para garantizar silencios y organizar jornadas. Muchas jornadas.

 

Eso sí, con cargo a la pólvora del Rey, igual que las estructuras de los partidos. Y es que como decía Rodolfo Martín Villa, "estar fuera del presupuesto es un grave error". Pues eso.