La hija, Rosa María, ya dijo en marzo que su familia "no descartaba" la posibilidad de iniciar acciones judicialesLa familia del disidente cubano Oswaldo Payá, que falleció en su país el pasado 22 de julio en un aparente accidente de tráfico, ha anunciado que está estudiando la posibilidad de presentar una demanda ante la Audiencia Nacional (AN) de España para esclarecer las circunstancias de su muerte. "Estamos estudiando la posibilidad de presentar una demanda ante la Audiencia Nacional española, porque mi padre era también ciudadano español", ha dicho su hija Rosa María, en la rueda de prensa que se celebró este martes en la Ermita de la Caridad, en Miami.

En marzo de este mismo año, Rosa María ya declaró a Hispanidad que su familia "no descartaba" la posibilidad de iniciar acciones judiciales y de emprender una demanda en la Audiencia Nacional, puesto que su padre Oswaldo era ciudadano español.

Recordemos que el miembro del Partido Popular (PP) Ángel Carromero fue condenado a cuatro años de cárcel en el mes de octubre por conducir el coche que se accidentó causando la muerte de Payá y Harold Cepero, en el marco de su visita al país caribeño. La familia de Payá ha denunciado en numerosas ocasiones que el líder opositor no murió en un accidente de tráfico, sino que fue asesinado por el régimen cubano, dado que la Policía Secreta ya lo había intentado otras veces de forma similar.

En esas mismas declaraciones a Hispanidad, Rosa María, tras su conversación con Ángel Carromero, destacó: "Hemos confirmado que no hubo un accidente y como no hubo un accidente queremos un investigación independiente del Gobierno cubano que nos aclare cuál fue la verdad de lo ocurrido y cómo murieron mi padre y Harold".

Tres meses después, Carromero fue enviado a Madrid con el fin de que cumpliera aquí la condena, pero se le concedió el tercer grado, lo que le ha permitido volver a su trabajo, aunque sus movimientos son controlados electrónicamente. Es decir, es tratado en España como si fuese un delincuente cuando es inocente y es solo una víctima más de la dictadura totalitaria cubana y en este caso, también, del silencio cómplice del Gobierno español, que no ha movido un dedo por esclarecer la verdad de lo ocurrido.

José Ángel Gutiérrez
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