Increíble: el CGPJ archiva sus denuncias sin investigar mientras el Tribunal Superior de Justicia de Murcia quiere anular todas sus actuaciones.

Los detalles los tienen en la nota remitida por sus abogados, pero el trasfondo continua siendo el mismo: El nuevo Consejo General del Poder judicial -presidido por quien, según los medios progresistas, va a misa todos los días, el conocido progubernamental Carlos Dívar- acentúa la persecución con el juez Fernando Ferrín por católico: sin investigar, sin probar las acusaciones del magistrado, sin diligencias, el CGPJ ha anulado sus denuncias, al tiempo que el Tribunal Superior de Justicia de Murcia pretende anular todas sus actualizaciones.

Fue el presidente de este Tribunal, Juan Martínez Moya, quien afirmó que Ferrín no podía ser juez de familia por ser católico, introduciendo así una discriminación por motivos religiosos (no tan grave como la realizada por razón de género pero igualmente anticonstitucional).

¿Cuál es el pecado -pecado católico- de Ferrín? Otorgar la custodia de una niña a su padre, al considerar que cuidaría mejor de ella que su madre, una lesbiana que convivía con otra mujer.
Eulogio López
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