• Es decir, de vidas humanas.
  • Con razón, Mayor Oreja afirma: "Vivimos una crisis de valores, por eso a veces nos equivocamos en la solución".
  • El europarlamentario, en la presentación de la iniciativa provida europea 'Uno de nosotros': "Europa no está resignada a la administración de la cultura de la muerte".

Puesta de largo de la iniciativa europea provida 'Uno de nosotros', este viernes en Valencia. Entre los ponentes, el europarlamentario y exministro popular Jaime Mayor Oreja, el director del Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad Católica de Valencia (UCV), Justo Aznar (en la imagen), el rector del centro educativo, José Alfredo Peris, y la presidenta de la Asociación Valenciana para la Defensa de la Vida, María José Torres.

La iniciativa popular surgió de un grupo de ciudadanos de distintos países de la Unión Europea (UE), no de un partido político, y pretende recoger un millón de firmas para llevar la propuesta a la Comisión Europea. El objetivo es lograr que la UE se comprometa a no consentir ni financiar acciones que supongan o favorezcan la destrucción de embriones humanos, esto es, la muerte de vidas humanas.

En este sentido, Justo Aznar ha manifestado que, al año, "se pierden en el mundo más de 100 millones de vidas embrionarias", es decir, de vidas humanas. Aznar ha explicado que "no hay nadie que se dedique a la ciencia que pueda decir que empieza (la vida humana) en un momento diferente".

El científico ha señalado que cada año se cometen en el mundo 40 millones de abortos, pero que a esta cifra hay que sumar las vidas que se pierden durante la etapa en la que está más atacada, esto es, en los 14 días siguientes a la fecundación.

Durante ese periodo, los ataques se producen por las terapias hormonales o por los métodos anticonceptivos y abortistas como el DIU o la PDD, que no permiten la implantación del embrión. Concretamente, según Justo Aznar, al año se venden 150 millones de DIU y "al menos en la mitad de los casos consiguen que no haya embarazo".

Con razón, Mayor Oreja ha manifestado que "vivimos una crisis de valores, por eso a veces nos equivocamos en la solución". Sobre la iniciativa, el exministro del Interior ha explicado que la defensa de la vida desde el principio, desde la etapa embrionaria, es "determinante". "Europa no está resignada a la administración de la cultura de la muerte", ha afirmado.

Hasta el momento se han recogido 600.000 firmas. En España, 45.000. Se puede firmar a través de la web de la propia iniciativa.

Pablo Ferrer

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