Es la pregunta que le hizo una prestigiosa analista de un poderoso banco de inversión norteamericano a su jefe -que no, no se llama Jaime-. Una mujer archipreparada, que trabaja en inglés y con gran experiencia en análisis financiero.

Cuarenta años, madre de dos hijos, perteneciente, por tanto, a esa generación que se ha educado en un ilustrado ateísmo, a la que nadie ha enseñado los preceptos primeros de la fe cristiana y que, por tanto, ni tan siquiera saben por dónde empezar. 

Sabía que su jefe era cristiano prácticamente -¡qué poco me gusta esa expresión- y ya le preguntó cómo se rezaba el rosario. Luego vino con la segunda cuestión, la de la conversión-confesión.

Y poco más hay que añadir. Sólo concluir que el Espíritu Santo sigue activo en tierra pagana. España es, en efecto, tierra para evangelizar, veinte siglos después de su primera evangelización.

Eulogio López

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