• El secretario general de UGT ve cada día más entre las cuerdas su puesto en el sindicato. 
  • La federación andaluza convoca un Comité Extraordinario para analizar su situación actual, ante las presuntas irregularidades en la contabilidad.
  • Méndez pide que se estudie si "hay responsabilidades a depurar" por las denuncias de supuesta corrupción.

El secretario general de Unión General de Trabajadores (UGT), Cándido Méndez (en la imagen), está cada día más cerca de ser relevado de su puesto al frente del sindicato. El pasado domingo comentó que tiene la "conciencia tranquila" por las supuestas facturas falsas, pero está dispuesto a dimitir si se convierte en una "carga" para la organización.

A las presuntas irregularidades en la contabilidad del sindicato por los EREs falsos de Andalucía, que investiga la juez Mercedes Alaya, se suma ahora el escándalo de 700 bolsos falsificados que UGT Andalucía (UGT-A) entregó a los delegados asistentes a su IX Congreso, celebrado en septiembre de 2009, como destapó El Mundo este martes, cuya factura cargó a subvenciones de la Junta de Andalucía.

Sucesos que han colocado a UGT en el punto de mira, aunque Méndez considera que en las informaciones de los medios "hay una intencionalidad de intentar tapar el caso Bárcenas con un supuesto caso UGT". Una supuesta cortina de humo, en opinión del secretario general, que le coloca en la diana para que se plantee su dimisión o incluso su sustitución, en el caso de que se demuestren las presuntas irregularidades. Con lo que este líder sindical que lleva desde 1994, dejaría de estar en la primera plana política tras casi 20 años en el puesto y de disfrutar de algunas comilonas.

UGT-A ha convocado este miércoles un Comité Extraordinario para el próximo 9 de enero de 2014, donde analizarán la situación actual del sindicato, tras las presuntas irregularidades de su contabilidad. Cándido Méndez ha pedido a la federación andaluza que estudie también si "hay responsabilidades a depurar" ante las denuncias de supuesta corrupción que hay dentro de sus filas.

El secretario general de UGT-A, Francisco Fernández Sevilla, señaló este lunes que estaba "tranquilo" con su trabajo al frente del sindicato, además no piensa en dimitir porque cree que tanto él como Méndez "lo hemos hecho todo correctamente". Para el líder nacional de UGT, asumir responsabilidad es dar un "paso adelante", además ha pedido que se aclaren las presuntas irregularidades "hasta el final".  

Pero UGT no es el único sindicato implicado en el mayor escándalo de corrupción de Andalucía, sino que comparte protagonismo con Comisiones Obreras (CCOO), liderada a nivel nacional por Ignacio Fernández Toxo. Este pidió a la juez Alaya que instruyera "con toda celeridad y el rigor necesario este procedimiento", que en su opinión se alarga de forma "sorprendente", y garantizó que cuando se emitan las conclusiones "se verá que CCOO mantiene una trayectoria impoluta en relación a los ERE". Habrá que ver si esta carrera es tan limpia como dicen, aunque todo apunta a que rodará más de una cabeza.

Cristina Martín

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