Sr. Director:
Lo que queda para la historia es que el futbolista Andrés Iniesta marcó el gol que dio la copa del mundo a España en 2010.

 

Pero por encima de eso, de las paradas de Iker, y de los goles y de la aportación de toda la selección, está el gesto de Iniesta como persona al dedicar el gol a un amigo y rival -Dani Jarque- fallecido de forma casi fulminante. Y ese gesto no fue una ocurrencia repentina sino con premeditación, como lo demuestra la dedicatoria de su camiseta bajo la del uniforme. Como ha dicho Zapatero, "no hay mejor referente para nuestra juventud por su calidad personal y su talento".

Toda cara tiene un revés, y en este caso es la del mismo Presidente del Gobierno -no precisamente un referente para nuestra juventud por su calidad personal y su talento- que convirtiendo un delito en derecho -aborto libre en la práctica- premeditadamente, ha derribado la presa que debía minimizar la anterior ley abortista, que provocará la deriva de una generación hacia derroteros de vida fácil sin compromisos, aunque después -las mujeres- pagarán con creces.

Cientos de miles -¿millones?- de seres humanos llamados a la vida, no por azar sino elegidos entre muchos, serán masacrados con el consentimiento consciente -o no- de sus madres y no verán su cara, ni nadie les dedicará un gol siquiera sea en un partido amistoso.  

Amparo Tos Boix