Esto de las creencias sale gratis. De la Vega "cree" que debe de haber 4 millones de españoles homosexuales. Y el secretario de Estado de Hacienda, MAFO, "cree" que el petróleo podría retroceder en 2005. El mercado de futuros no opina lo mismo, pero MAFO prefiere creer que el petróleo entrará en niveles racionales. ¿Por qué? La fe es razonable.

 

Pues, por la sencilla razón de que de otra manera el cuadro macroeconómico presentado por Solbes resultaría insostenible. El mismo ministro de Economía reconoce que de hacerse hoy el cuadro macro, el resultado sería diferente. Pero, al mismo tiempo, asegura que el efecto del petróleo produciría alternaciones insignificantes en las previsiones del Gobierno. ¿En qué quedamos?

Quedamos en lo que dice MAFO. El precio del petróleo, pecata minuta, el chocolate del loro. Los comentarios de los economistas que apuntan que cada cinco dólares de desviación afecta tres décimas al crecimiento, se convierten, de pronto, en minucias para uno de los ministros mejor valorados del Gabinete ZP. El problema es que si las previsiones no se cumplen, probablemente tampoco se logren los objetivos de empleo. Y además, entraríamos en déficit. Pero, de momento, el papel lo aguanta todo.