EDP puede ser quien lleve el caso a la Comisión europea. Vegara se blinda: no decidirá el Tribunal, sino el Servicio de la Competencia, es decir, el Gobierno. En la Comisión Eléctrica todo queda en manos del representante de CiU-ERC, ponente del caso. GN advierte que está dispuesta a mejorar cualquier contraopa

La OPA de GN sobre Endesa empieza a resultar divertida. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, ha sorprendido a la parroquia hablando claro por vez primera. Para Vegara, la aprobación o denegación de la OPA por razones de competencia es una cuestión del Gobierno español, no del Ejecutivo comunitario. Recordemos que la única competencia seria de la Comisión Europea es, precisamente, velar por la libre competencia.

Pues bien, presionada por el Gobierno Zapatero, volcado con Gas Natural y, sobre todo, contra Endesa, la Comisaría de la Competencia ya dijo que la cuestión era cosa de España, a pesar de la presencia internacional de Endesa en territorio comunitario, especialmente en Italia y Francia.

Pero es que Vegara ha ido más allá. Pasando de lo general a lo particular ha lanzado su advertencia-amenaza: no será el Tribunal de Defensa de la Competencia quien decida sobre si la OPA de Gas Natural favorece la competencia o el monopolio, será el Servicio de Defensa de la Competencia, esto es, un organismo del Ministerio de Economía, para ser exactos e la Secretaría de Estado de Economía, para ser exactos, de él mismo.

Ahora bien, lo cierto es que el portavoz bruselino que el viernes advirtió que era un asunto español se equivocaba. Al menos, no es lo que manifiestan otras fuentes de la Comisión, para las que no se puede hablar de asunto interno español una OPA a una sociedad que posee un 8% de cuota demarcado en Italia y un 3% en Francia.
 
En cualquier caso, la respuesta que certificaba el cambio de actitud de Bruselas llegó a mediodía del martes. El comisario de Energía de la Unión, Adris Piebalgs, declaraba a Reuters lo siguiente: la opa de GN "es un caso muy importante. Esperamos que las autoridades españolas consulten con la Comisión Europea para decidir si esta fusión es favorable a la competencia o está en contra de ella". Verde y con asas, botijo.

Pero hay más. Siempre que un operador sienta vulnerados sus derechos y acuda a la Comisión Europea, esta está obligada a intervenir y exponer su opinión. Es decir, puede hacerlo cualquier operador, salvo Endesa. Pues bien, en su página WEB, la portuguesa EDP, que en España controla Hidrocantábrico, muestra su preocupación por una fusión que desequilibra el Mercado Ibérico de la Electricidad (Mibel), aunque es cierto que el Mibel, por el momento, es un acuerdo político más que una realidad (ver Comunicado de EDP). No es difícil adivinar quién puede acudir a Bruselas.

El otro gran regulador sectorial que tendría algo que decir sería la Comisión Nacional Eléctrica (CNE) pero esa está perfectamente controlada, con la socialista catalana Mayte Cuesta al frente. Para ser exactos, la Comisión está formada por la preciada presidenta, acompañada de tres consejeros socialistas: Luis Albentosa Puche, Jorge Fabra Utray y Jaime González González. A estos cuatro socialistas se opone el vicepresidente Fernando Martí Scharfhausen, acompañado de otros tres peperos: María del Carmen Fernández Rozado, José Sierra López y Francisco Javier Peón Torre. Si hubiera empate, decidiría Sebastiá Ruscalleda i Gallart, nombrado previo pacto entre CiU y ERC. En cualquier caso, durante la mañana del martes, el secretario de Estado de economía daba un paso más: recordaba que ni tan siquiera es preceptivo solicitar un informe a la Comisión Nacional Eléctrica. En cualquier acaso, y por si las moscas, el ministro de Industria, José Montilla, ya se ha encargado de que el ponente de la opa sea... Sebastiá Ruscalleda. 

Por su parte, la CNMV ha dado un paso más, presionando al presidente de Endesa, Manuel Pizarro, para que no fomente contraopas, lo cual sitúa a la compañía al borde de los tribunales. La CNMV, según informa El Mundo, amenaza a Endesa y Caja Madrid: no podrán fomentar la compra de acciones por inversores hostiles a la OPA de Gas Natural. La ley lo único que dice es que un opado no puede contraopar. Pero, naturalmente, el Consejo de Endesa, que ya ha manifestado su oposición a la OPA puede fomentar, de hecho lo hace con su oposición, que inversores hostiles a Gas Natural compren acciones de Endesa. Mucho más un accionista como Caja Madrid, que incluso puede contraopar, si así le parece. Tal parece, que el socialista Manuel Conthe y el socialista Carlos Arenillas, que controlan la Comisión, uno en representación del vicepresidente Pedro Solbes y el segundo en representación del asesor presidencial Miguel Sebastián, le han comunicado a Pizarro aquello de Yo que tú no lo haría, forastero.

Por su parte, El Gobierno se cura en salud y ni tan siquiera el cantado relevo de Gonzalo Solana al frente del Tribunal de Defensa de la Competencia le lleva a fiarse del TDC. Por ello, Vegara ha recordado que no decidirá el Tribunal, sino el Servicio de Defensa de la Competencia.

Ahora bien, al mismo tiempo, sorprende la defensa de Endesa quien parece fiar a su posición a los órganos reguladores, en lugar de a las fuerzas del mercado, cuando estamos hablando de una oferta que está llamada a ser mejorada. Quizás influya en ello el hecho de que La Caixa ya ha hecho saber a quien corresponda que una contraopa, por ejemplo de Caja Madrid, sería respondida de inmediato con una recontra-opa mejorada.

Por una parte, recurrir a una eléctrica extranjera como caballero blanco sería tanto como decir que se prefiere ceder Endesa a un extranjero que a un catalán. Algo parecido a la metedura de gamba de la Presidencia madrileña, quien lamenta que la sede de una empresa española se traslade fuera del territorio nacional.