Que las obras de remodelación de una calle, aprobadas, además, por el PP  el PSOE conjuntamente, acaben, de entrada, en 9 detenidos y 17 policías contusionados es algo que da qué pensar. Cualquier excusa es buena para que se desate el cainismo español.

Yo no sé si lo que está ocurriendo en Burgos está trufado de elementos radicales ajenos al problema. Es lo que sospechan mucho pero a lo mejor basta con el estado de mala leche permanente vigente, ese que nos lleva a pasar de la ira o violencia interna a la violencia externa.

El clima de guerracivilismo vigente en España resulta cada vez más preocupante. Es producto de un déficit moral, producto, a su vez, de la descristianización del país.

Si por unas obras en una calle se monta la que se ha montado en una ciudad tranquila, es que el germen de la guerra civil se extiende por todo el país. Que no, que el problema de España no es de unidad territorial sino su descristianización.

Eulogio López

[email protected]