Campaña del PSOE para tomar las Cámaras de Comercio y anular a la CEOE. Empresarios del PP apoyan la opción socialista por intereses particulares o para favorecer las luchas intestinas en el PP. El ministro Montilla rompe la neutralidad del Gobierno y afirma, con todo descaro, que el candidato del Ejecutivo es Gómez Navarro.               

Fernando Fernández-Tapias, más conocido como Fefé, es un empresario considerado próximo al Partido Popular, a la línea más dura, más conservadora, es decir, más capitalista. Incluso está casado con una miembro del clan de Becerril, aquellos jóvenes leoneses del PP que iban a comerse el mundo, e hija de un cacique del PP en Castilla-León. Poco se mueve en Madrid que no conozca Fefé, ni en el mundo inmobiliario ni en el del espectáculo, como vicepresidente que es del Real Madrid y presidente de las Cámaras de Comercio de la capital y hombre clave de IFEMA.

Por eso, sorprendió que en la reunión del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, celebrado el pasado martes 25, expusiera la siguiente teoría: Hay que estar con el BOE. Es decir, con el poder, es decir, con el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero.

Se hablaba del relevo en la Presidencia del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, la llamada patronal bis, del hasta ahora presidente, José Manuel Fernández Norniella, mano derecha de Rodrigo Rato en la Vicepresidencia económica durante el primer Gobierno del PP. Norniella dimitió de su cargo a casi un año y medio antes de que finalizara su mandato. Entendía que la situación política había cambiado y que el nuevo Gobierno podía verle con malos ojos. Las Cámaras son independientes, ciertamente, y agrupan a todos los empresarios españoles (entidades de derecho público que se financian con las tasas que paga, obligatoriamente, todo aquel que tenga un negocio).

En definitiva, se trataba de apoyar la candidatura del ex ministro socialista de Comercio, Javier Gómez Navarro, quien, desde el triunfo electoral del PSOE, se postuló como futuro presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio de España.

¿Un puesto bien remunerado? En absoluto, no se cobra un duro. Sin embargo, su papel institucional y representativo es total. Gómez Navarro, al igual que su antiguo compañero de Gabinete, Carlos Solchaga, dirige un despacho de influencias, una consultora, especializada en turismo y comercio internacional, desde la que se establecen contactos permanentes con todo tipo de gobernantes y empresarios extranjeros, de los que luego se consiguen estupendos contratos. Por ejemplo, el consultor empresarial más caro que existe hoy en Iberoamérica es el ex presidente del Gobierno Felipe González, principal asesor-consultor de Carlos Slim, presidente de Telmex y la primera fortuna del mundo hispano. El segundo es Carlos Solchaga, su precitado ex ministro de Economía, quien, además, se dedica a proporcionar gestores al nuevo Gobierno socialista.

Eso es lo que va a ganar el socialista Gómez Navarro. Ahora bien, ¿qué gana el Gobierno socialista? Pues, por de pronto, disponer del más influyente instrumento de análisis económico, al menos entre pequeños empresarios y autónomos. Si las Cámaras dicen que la gestión económica del Gobierno es la adecuada, se crea un clima favorable al Ejecutivo, de otra forma....

Al mismo tiempo, el Gabinete Zapatero está convencido de que hay que anular a la patronal CEOE y convertir a las Cámaras en la gran patronal, en los representantes únicos de los intereses empresariales y en el instrumento de diálogo social.

Por supuesto, se supone que, precisamente por todo lo anterior, el Ejecutivo debe ser neutral. Pero la neutralidad institucional no existe en la economía española, por lo que una decena de presidentes de Cámaras provinciales se quedaron de piedra cuando, sin cortarse un pelo, el ministro de Industria, Comercio y Turismo, José Montilla, les advirtió que el candidato del Gobierno era Gómez Navarro. El mismo mensaje que ya había trasmitido a las Gobiernos regionales controlados por el PSOE para que presionaran a las Cámaras en la misma dirección.

Lo curioso es que todos los allí presentes sabían que, en una reunión previa, celebrada en Santiago de Compostela,  los prebostes del Consejo acordaron que la etapa de transición, los 15 meses que le quedaban de mandato a Norniella, debían ser cubiertos por un miembro de las Cámaras.

Pues bien, tras las palabras de Montilla y las divisiones internas del Partido Popular de Mariano Rajoy, cuya unidad tiene muchas grietas, comienzan los descuelgues. Por una parte, Arturo Virosque, más pepero que Manuel Fraga, presidente de la Cámara de Valencia, advierte en una reunión, el pasado martes 25, que no quiere a ningún presidente de Cámaras en la Presidencia del Movimiento. Porque Virosque es pepero, sí, pero de Eduardo Zaplana, enfrentado a muerte con su sucesor en la Presidencia del Gobierno valenciano, Francisco Camps... y se trataba de fastidiar a Camps.

El navarro Javier Taberna se suma a la tesis Montilla, y reconoce, tolerante él, que el acuerdo de Santiago de Compostela no fue estrictamente un contrato, tan sólo un acuerdo, una promesa, un compromiso, y ya se sabe dónde acaban las palabras y los compromisos hoy en día. Sus palabras molestan un tanto a su colega de La Rioja, José María Ruiz Alejos, quien elogia a Taberna por el descubrimiento de una nueva forma mercantil: el acuerdo light.

Otro pepero que forma parte del clan Fefé, o empresarios de Madrid unidos alrededor del BOE, es el presidente de la patronal madrileña CEIM, Gerardo Díaz, miembro del Consejo de Cámaras. Para Díaz, el mencionado Manuel Fraga es un peligroso liberal de izquierdas, pero Gómez Navarro, en su época de ministro de Comercio con Felipe González, le regaló Viajes Marsans, actual propietario de Aerolíneas Argentinas.

Además, el jefe del clan, Fernández Tapias, se ha vuelto filosocialista precipitadamente, habida cuenta de que la popular Esperanza Aguirre le considera un amigo de su enemigo, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y tiene medio intervenida la Cámara de Comercio de Madrid, que precisa el permiso de la Comunidad hasta para la compra lápices.

Si será importante el Consejo Superior de Cámaras de Comercio, aunque su presidente no cobre un duro, que en su Consejo de notables figura Jesús Polanco, Ana Patricia Botín e Iñigo Oriol.

Quedan dos semanas para sustituir a Norniella. El PSOE está a punto de controlar otra importante institución económica, e incluso aprovechando las debilidades del Partido Popular, lo que resulta mucho más gozoso. Después de las Cámaras, llegará el Banco de España y los organismos supervisores de los mercados financieros. Y siempre, antes, ahora y después, las grandes empresas privatizadas y de las cajas de ahorros. Y siempre, con la mayor de las intensidades, con el mayor de los entusiasmos, el control de los medios informativos y los pactos con los Señores de la Prensa.