Ya tenemos Comisión Europea. España, fracaso total, aunque también otros países feotes se han quedado sin comisarios importantes. Los ganadores han sido los del Este, que han sabido presentar mujeres para los cargos en litigio. 

En cualquier caso, ¿cuál es el ideario con el que se ha creado la Comisión Jean-Claude Juncker (En la imagen). Pues un ideario donde lo único que preocupa es la gestión económica. Las ideas que brillan en Europa son tópicos progres: ideología de género, feminismo radical y mucho, mucho odio al cristianismo. Por esto ha perdido posiciones el Gobierno húngaro, el único de poso cristiano que queda en Europa.

Europa se ha descristianizado y, con ello, ha perdido el empuje de los padres fundadores
¿Al menos, en la susodicha economía vamos por buen camino A Juncker la única idea que se le ocurre son los 300.000 millones de inversión para reactivar la economía europea. No se le ocurre bajar impuestos y apoyar la natalidad y la economía familiar. Ni tan siquiera aumentar el presupuesto común para hacer más cosas... en común. No, sólo inversión público-privada. ¿Qué se entiende por ello Pues, por ejemplo, que la inversión privada -apalancada, claro está- financie infraestructuras. Construir carreteras que financiará la inversión privada y luego se la devolverían en forma de peaje: pago por uso.

Y no digo que sea mala idea, porque al este de Europa, que no al centro y al sur, le faltan infraestructuras, pero los actuales mandatarios no pasarán a la historia del proceso europeo con unas miras tan estrechas.

Ni tan siquiera se piensa en una política exterior común y generosa hacia el resto del mundo. El ministro de exteriores ruso, Sergey Lavrov, lo decía en una reciente entrevista cuya lectura aconsejo: sería bueno que Europa hablara con una sola voz ante el mundo y no fuera un apéndice de Estados Unidos

En cualquier caso, todo esto significa que nadie, ni la izquierda ni la derecha, piensan ya en la Unión Europea, es decir, en los Estados Unidos de Europa. Hemos regresado a la Comunidad Económica Europea, la antigua CEE. Esta generación se ha olvidado del ideal europeo de los padres fundadores quienes, por cierto, eran todos cristianos y sabían que Europa será cristiana o no será.

Porque a esta Europa chata sólo se apuntan aquellos que, como los eurodiputados de Estrasburgo tienen una soldada que ganar. Aquí sí: generosa soldada.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com