Lo dijo el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo (en la imagen), delante de la vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. En plena ebullición por el espionaje norteamericano a los españoles, un periodista le preguntaba a Margallo por la reacción oficial española.

Cuando el plumilla insiste en que es la vicepresidenta quien controla al CNI -la muy inteligente inteligencia española, Margallo responde que de algunas cosas "no nos enteramos ni  nosotros".

Vamos, que los chicos de las cloacas del Estado, como le gusta decir a Juan Luis Cebrián, van por libre. Y un espía por libre es más peligroso que una piraña en un bidé.

Eulogio López

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