• Estos son: colchón de conservación de capital para pérdidas inesperadas, colchón de capital anticíclico específico, colchón de capital para entidades de importancia sistémica mundial, colchón de capital para otras entidades de importancia sistémica y colchón contra riesgos sistémicos.
  • Con esta ley el ministro pretende ir más allá de las exigencias que impone el BCE.
  • Al parecer, está sorprendido por los 'buenos resultados' de la banca española en 2013.
  • Y, por supuesto, certifica el discutido y discutible principio de que un banco solvente es aquél con una gran capitalización.

El Consejo de Ministros de este viernes ha aprobado el Proyecto de Ley de Ordenación, Supervisión y Solvencia de las Entidades de Crédito. De esta manera el Gobierno de Mariano Rajoy exige condiciones de capital extra a los bancos, por cinco conceptos, que ha continuación explicamos.

El primero es un colchón de conservación de capital para pérdidas inesperadas, que se aplicará a partir del 1 de enero de 2016 y será del 2,5% en 2019.

El segundo, un colchón de capital anticíclico específico, que busca evitar el efecto procíclico de la regulación prudencial, su nivel será de hasta el 2,5% y también se aplicará desde el 1 de enero de 2016.

Un colchón de capital para entidades de importancia sistémica mundial es el tercer concepto y el cuarto, un colchón de capital para otras entidades de importancia sistémica. Para los que se aplicará entre el 1% y el 3,5%, según el carácter más o menos sistémico de la entidad y se aplicará a partir de la misma fecha que el resto. 

Y por último, un colchón contra riesgos sistémicos, que puede alcanzar niveles del 5%.

Con esta ley el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos (en la imagen), pretende ir más allá de las exigencias que impone el Banco Central Europeo (BCE). Pues al parecer, está sorprendido por los 'buenos resultados' de la banca española en 2013, que en realidad no han sido tan buenos.

Una normativa que certifica el discutido y discutible principio de que un banco solvente es aquél con una gran capitalización. Una idea que deriva de Basilea III -para la vicepresidenta Sáenz de Santamaría,  muy ducha en asuntos económicos, Basilea Tercera- pues antes se consideraba como banco rentable aquél que tenía poca morosidad. Mientras que ahora la morosidad curiosamente no tiene ninguna relevancia y lo que importa es que tengan mucho capital. ¿Será correcto olvidarse de la morosidad Parece que no, veremos qué sucede.

Cristina Martín

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