El pasado lunes, antes del último capítulo de la serie El tiempo entre costuras y después de la entrevista a Mariano Rajoy, El Hormiguero, dirigido por Pablo Motos, batió su récord histórico de espectadores, con Adriana Ugarte y Peter Vives (en la imagen) como invitados. El programa alcanzó los 3.560.000 espectadores y un 16,4% de la cuota de pantalla.

Este espacio televisivo se ha caracterizado por la presión que Pablo Motos ejerció sobre Adriana Ugarte y Peter Vives para que se besaran. Un beso que -según él- lo estaba esperando toda España. En el momento en el que se iba a producir, una llamada telefónica, a una de las hormigas, les interrumpe.

También existe una escena con una irreverencia hacia las cosas sagradas y en la charla, con el defensa del Real Madrid, le pregunta si el equipo blanco reparte preservativos a los jugadores.[

El Hormiguero 3.0 sigue contando con las secciones de entretenimiento donde el ingrediente del humor y la corrupta originalidad son fundamentales.

Nueva etapa para un espacio que conserva su esencia. El Hormiguero 3.0 es un programa de entretenimiento que sabe ofrecer diversión y que, en sus inicios, innovó por alejarse del formato magazine y se reorientó, en los últimos tiempos, por las tertulias con los personajes famosos.

A este programa se le reconoce el mérito de saber presentar unos contenidos eróticos, frescos y originales. No obstante, no se escapa de algunos vicios televisivos como la figura del presentador que sentencia con sus opiniones personales, la manipulación (en clave de humor) de algunos contenidos de interés social o político y una cierta tendencia al chiste fácil obsceno (Fuente: Telespectadores Asociados).

Clemente Ferrer
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