• En la Delegación española se dieron por aludidos, en plena tramitación parlamentaria de la reforma de José Manuel Soria.
  • Merkel también tomará nota: las renovables se han convertido en el eje de la campaña electoral, pues el parón nuclear ha supuesto un subidón en el recibo de la luz en Alemania.
  • Mientras tanto, en Endesa se preparan para la batalla en la tramitación parlamentaria. La amenaza: paralizar las inversiones en España.
  • Y Conti prescindirá de Borja Prado en cuanto caiga la moneda del nuevo marco legal.

Ha sido el único empresario del mundo en dirigirse a los líderes del G20 en San Petersburgo. Les ha pedido que apuesten por la energía, las telecomunicaciones y la sanidad. Pero sobre todo por lo suyo, claro, por la electricidad, que no en vano Fulvio Conti (en la imagen) es el presidente de la eléctrica italiana Enel, propietaria de Endesa.

Como quien no quiere la cosa, les ha dicho que en el sector energético los subsidios públicos distorsionan el mercado. La delegación española se dio por aludida, en plena reforma eléctrica del ministro Soria, que amenaza con hacerse famoso en todo el mundo. De hecho, la última chanza de Internet es un cartel en el que pide a Obama que no se confunda: Siria no es Soria.

Pues bien, medio en broma medio en serio, la delegación española se dio por aludida. A fin de cuentas, han tenido tantos problemas con Endesa como con cualquier otra, y España ha creado un déficit de tarifa imparable, primero con Rodrigo Rato, pero elevado de forma exponencial por Zapatero.

Déficit que ahora se pretende subsanar a costa de aumentar los ingresos en lugar de reducir las subvenciones, con lo que el Gobierno se ha ganado la enemistad de todos los subsectores: los de la energía renovable y los tradicionales. Ya se sabe con quién está don Fulvio.

Además, en cuanto termine la tramitación parlamentaria de la reforma eléctrica, Fulvio Conti prescindirá de Borja Prado como presidente de Endesa.

Y Angela Merkel también tomará nota de las palabras del presidente de ENEL: las renovables se han convertido en el eje de la campaña electoral, pues el parón nuclear ha supuesto un subidón en el recibo de la luz en Alemania. Al final, es la pugna entre ecología, mejor, entre ecologismo, y carestía y eficiencia del sistema. Todos los países que han apostado por el sistema de las nuevas energías verdes han hecho pagar a sus ciudadanos un coste imposible. Esta es la cuestión, en España en Alemania y en los cinco continentes.

Miriam Prat
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