El gigante asiático acusa al terrorismo fundamentalista islámico del atentado en PekínSi había una zona del mundo donde, hasta el momento, el terrorismo yihadista no había sido noticia era en China. Pero con el reciente atentado ocurrido en Pekín, el terrorismo radical islamista parece aumentar su perímetro de acción.

La propia China ha acusado al grupo terrorista Movimiento Islámico del Turkestán Oriental (ETIM) de ser el artífice del ataque suicida ocurrido el pasado 28 de octubre en el corazón de su capital, en la Plaza de Tiananmen, que dejó al menos 5 muertos y 40 heridos, y pidió ayuda regional para enfrentarse a esta amenaza.

"El incidente de violencia terrorista en Pekín ha sido un acto bien planeado y llevado a cabo... Lo orquestó el ETIM, que está implantado en regiones de Asia central y occidental", aseguró el jefe de la seguridad china, Meng Jiangzhu.

Para el Gobierno, el ETIM es la principal amenaza del país en estos momentos, según la portavoz del Ministerio de Exteriores, Hua Chunying. "Es la más inmediata y realista amenaza para nuestra seguridad", defendió Hua. La portavoz insistió en que se trata de una organización terrorista que "lleva tiempo emprendiendo ataques en el centro, este y oeste de Asia", y que "ha expandido el concepto de terrorismo e instigado ataques también dentro de China". "También supone una amenaza a otros países", añadió Hua.

El Gobierno chino argumenta que este grupo colabora con otras formaciones externas, en países colindantes como Pakistán, si bien la portavoz declinó especificar si en el ataque participaron fuerzas terroristas de otros países.

Pero la realidad es que ya ni China se libra del terrorismo yihadista.

José Ángel Gutiérrez

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