El Tribunal Supremo condenó, recientemente, a Telecinco con una multa de 470.000 euros por anunciar, de forma encubierta, el complejo residencial de Marina d'Or en cinco capítulos de la serie Yo soy Bea, según informa Servimedia.

El mismo Tribunal, de nuevo, ha desestimado un recurso de Telecinco contra el castigo de 530.331 euros que le aplicó el Ministerio de Industria por la emisión en 2007 de publicidad encubierta en el corrosivo programa Escenas de matrimonio.

En una sentencia de la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo ha ratificado el fallo que dictó la Audiencia Nacional en el que desechó el recurso que interpuso la cadena de Mediaset contra el expediente sancionador que le impuso la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones.

En su resolución, la Secretaría de Estado declaró a Telecinco responsable de seis infracciones administrativas graves, dos por publicidad indirecta de bebidas con graduación alcohólica superior a veinte grados (anís y whisky) y cuatro por la presentación de productos y servicios con propósito publicitario en dos capítulos de la escabrosa serie Escenas de matrimonio. Le impuso seis multas por un total de 530.331 euros.

El Tribunal Supremo ha ratificado las tesis del Ministerio de Industria y de la Audiencia Nacional, y ha desatendido la alegación de Telecinco de que no tuvo constancia de esa publicidad encubierta.

Según el Supremo, "una operadora de televisión es responsable de todas sus emisiones y tiene, en consecuencia, la obligación de controlar que las mismas no infringen los límites y prohibiciones legales de cualquier tipo, obligación incumplida en el supuesto enjuiciado". "En el caso de autos, la recurrente debió comprobar la existencia de la publicidad encubierta e indirecta que contenían los programas y no emitirla", señala la sentencia, "con independencia de que dicho responsable reciba o no remuneración o cualquier otra contraprestación o posea cualquier tipo de interés en su emisión".

Para Telecinco el fin justifica los medios. No importa abonar el importe de las multas que le imponga el Tribunal Supremo. Los ingresos son superiores a través de la publicidad encubierta. En cierta ocasión afirmó Silvio Berlusconi (en la imagen): "Yo no sé hacer televisión, si sé conseguir audiencias".

Clemente Ferrer
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