Larga entrevista de Civiltá Cattolica, la revista de los jesuitas, con el Papa Francisco. El diario El País, representante, uno más, del Nuevo Orden Mundial (NOM) en España, resume todos sus mensajes en una frase, lanzada con gran columnaje en portada: "Jamás he sido de derechas". Con añadido interpretativo: eso quiere decir que el Papa abre una etapa -novedosísima, 'of course'- de aperturismo en la Iglesia. El rotativo del multimillonario progresista Juan Luis Cebrián habla, incluso, de una nueva Iglesia, cuya doctrina sería, por ejemplo, el maestro Juan Bedoya o el mariachi teologal de la asociación Juan XXIII.

En plata: el NOM ya se ha dado cuenta de que éste no es su Papa, como pretendían, entre otras cosas porque Francisco está recibiendo gracia de Estado por arrobas desde que es Papa (como su humildad recuerda y El País oculta), porque el Espíritu vela por la Iglesia en su función más importante: Cuerpo Místico de Cristo y guardián de la revelación, de la doctrina cristiana y del magisterio de esa doctrina.

Y como no es de los suyos pretende hacer los suyos a toda costa.

Por lo demás, la frase "jamás he sido de derechas" parte de las injustas acusaciones que se han proferido contra Francisco por su papel durante la dictadura militar argentina. Esto ya revela que las interpretaciones NOM son siempre muy profundas. Pero es que, además, la manipulación se deja ver en el hecho de que Francisco confiesa que, cuando comenzó a tener responsabilidades de gestión en la Compañía de Jesús, o cuando Juan Pablo II le nombró obispo de Buenos Aires, precisamente para librarle de los jesuitas progres argentinos, que le persiguieron tanto como la dictadura militar argentina, tomaba las decisiones de forma autoritaria y personalista. No me lo creo, porque es un tipo humilde, pero démoslo por cierto a los efectos que nos ocupa.

Mire usted, el Papa no es de derechas, yo tampoco. Y esto porque la doctrina social de la Iglesia, de corte distributista, me enfrenta al capitalismo financista de la derecha europea. Lo que ocurre es que a mí, como al Papa Francisco -el burro por delante- nos importa un pito ser de derechas o de izquierdas. Somos cristianos -él más y mejor que yo- y la izquierda -convertida en progresismo desde la postguerra mundial- califica a todo cristiano como derechoso o simplemente facha.

En mi opinión, la peor derecha está precisamente en el NOM... que, sin embargo, utiliza el término derechista como un insulto. Algo parecido a cavernícola, anticuado y homicida. Es decir: dime de qué me acusas y te diré de qué careces. Con el aborto ocurre lo mismo: el NOM tiene como primer mandamiento el aborto, que tiene los ribetes fascistas del ensañamiento con el ser más inocente y más indefenso de todos. Una verdadera estructura de dominación del fuerte sobre el débil. ¿Que hay que hablar más de esta estructura de dominación de los fuertes, del progresismo-NOM, además de seguir condenando el aborto Por supuesto que sí.

Además, la batalla del cristianismo actual no está en el derecho a la vida, ni en el divorcio ni en el homosexualismo. Agrupa todas esas cuestiones como consecuencias, pero no como causa. La batalla actual, de la Iglesia y de la humanidad se libra ante el Sagrario porque el problema es que la gente se ha olvidado de Dios, salvo para blasfemar su nombre. Todo lo demás son consecuencias.

Más manipulaciones. ¿Que hay que acoger con misericordia al divorciado o al gay o a la mujer que ha abortado Por supuesto que sí. ¿Es que acaso algún Papa desde la era abortera, Wojtyla o Ratzinger, por ejemplo, han predicado lo contrario

Esas son las palabras del Papa Francisco que el NOM necesita manipular de la siguiente guisa: cabe la posibilidad de que la Iglesia relaje su bestial oposición al infanticidio.

Y así, con esta tremenda manipulación del Papa Francisco resulta que los católicos estamos condenados a esta alternativa: o ser de derechas, de derecha rancia o crear una nueva iglesia antivida. Pues qué le vamos a hacer: tendré que ser de derecha rancia.

En puridad, ningún cristiano puede ser de derechas dado que debe asumir la doctrina social de la Iglesia, que es una doctrina distributista, que defiende la propiedad privada y la caridad -mucho más que la mera solidaridad- en el uso de esa propiedad. El PSOE de Felipe González decía que Juan Pablo II, como sus encíclicas sociales, dejaba a los socialistas a su derecha, pero enseguida dejaron de decirlo.

No hombre, no, el Papa Francisco no ha abierto una nueva Iglesia, sobre todo porque no puede. Cristo no cambia. Lo que ocurre es que el NOM no ha podido hacerlo suyo y tiene que parecer que sea suyo.

Lo mismo ocurre con el feminismo, otro de los mantras del NOM. Destacan los medios progres que el Papa pide que la mujer participe más en la Iglesia y en aquellos funciones con cargos de autoridad. Claro, como que la autoridad en la Iglesia se llama santidad, y el Papa se autodefine como siervo de los siervos de Dios, mientras el feminismo confunde servicio con servilismo. Por eso -otra manipulación progre- el Papa habla de que no caigamos en el 'machismo con faldas', que no es otra cosa que el feminismo actual: que la mujer adquiera más poder, no más autoridad, conculcando así la grandeza de la feminidad que no busca el poder alienador sino el amor en libertad. Por eso siempre he dicho que feminidad y feminismo son antitéticos.

En este punto, la manipulación se deja ver en el hecho de que, al glosar la entrevista los medios progres destacan la reivindicación de la mujer pero no el hecho de que en la rueda de prensa con la que dio por concluida la JMJ, Francisco dejó claro que el sacerdocio es para los varones... como el mismo Cristo estableció. Porque si en la Iglesia los cargos no son cargas, es que son cargos espurios. Y el sacerdocio puede ser envidiable pero no es ningún chollo. En términos mundanos, es un coñazo de vida

Insisto, en esta etapa final de la historia el espléndido Papa Francisco es un Papa mártir. No sé si lo será en cuerpo -que no lo descarto- pero ya lo está siendo en su alma con esta gigantesca manipulación de sus palabras. Por ahora, el NOM no pretende matar a Francisco sino secuestrarle tergiversando su mensaje. En ello andan.

Eulogio López

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