• Otro asunto de fricción: las prospecciones de Repsol en aguas de Canarias autorizadas por el Gobierno y que están pendientes de conversaciones con Marruecos por la delimitación de las aguas territoriales.
  • Cinco ministros, nueve ex ministros de Asuntos Exteriores y 27 grandes empresarios participarán en la cena oficial que ofrecerá Mohamed VI de Marruecos en el Palacio Real.  
  • España es el primer mercado de exportación de Marruecos, y aún así su Rey nos chantajea con las dos plazas africanas.
El Rey don Juan Carlos I de España retoma por fin su agenda exterior tras recuperarse de las últimas intervenciones quirúrgicas a las que se ha visto sometido, es decir, tras sus problemas de salud. Su viaje es a Marruecos, con cuya familia real guarda buena relación.

El Rey viaja acompañado nada menos que de cinco ministros, nueve ex ministros de Asuntos Exteriores y 27 grandes empresarios, que participarán en la cena oficial que ofrecerá Mohamed VI de Marruecos en el Palacio Real. Nombres, nombres: además, del ministro de asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, viajan también los ministros de Interior, Jorge Fernández Díaz; Justicia, Alberto Ruiz Gallardón; Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, y Fomento, Ana Pastor. También lo harán nueve exministros de Exteriores de UCD, PSOE y PP:  Marcelino Oreja, José Pérez Llorca, Javier Solana, Carlos Westendorp, Abel Matutes, Josep Piqué, Ana Palacio, Miguel Angel Moratinos y Trinidad Jiménez. El único que no acudirá es Fernando Morán, cuya salud se lo ha impedido.

Esta delegación se completará con presidentes y consejeros delegados de 27 grandes empresas con presencia e intereses en Marruecos. Estarán entre otros, los máximos representantes de Acciona, Abengoa, Ferrovial, Endesa, Talgo, Iberia, Globalia, Inditex, Teléfonica e Indra. También viajarán los presidentes de la CEOE, el Consejo Superior de Cámaras de Comercio y Cepyme.

Así que, como se ve, la visita tiene un marcado acento comercial. Y es que hay que recordar que  a España fue en 2012 el primer proveedor de Marruecos, por delante de Francia. También es el primer mercado para las exportaciones del Reino alauí. Lo cual no impide que Mohamed VI utilice esas inversiones para chantajear a España en Ceuta y Melilla.

De ahí la importancia -defendida en Hispanidad- de militarizar ambas ciudades autónomas, en orden a potenciarlas en el ámbito político -se manda un mensaje claro a Marruecos- y económico.

Y ojo, otro asunto de fricción: las prospecciones de Repsol en aguas de Canarias autorizadas por el Gobierno y que están pendientes de conversaciones con Marruecos por la delimitación de las aguas territoriales.

Andrés Velázquez
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