Su discurso de Nochebuena servirá para desmentir rumores interesados y se centrará en el desempleo y en la necesidad de la unidad entre los españoles para salir de la crisis.
  • Los conjurados pro-abdicación se aprovechan del nuevo error de Zarzuela: Rafael Spottorno calienta el mensaje navideño del Rey con mensajes equívocos.
  • Felipe de Borbón pierde adeptos entre los monárquicos al dar pábulo a la conspiración: si no gobierna su casa no puede reinar en España.
  • Eso sí, doña Letizia coloca a la Monarquía al límite y la Familia Real se rompe.
  • Su Majestad no tiene la menor intención de abdicar. A pesar de los rumores que expanden los dos principales interesados en que el rey suceda el trono a su hijo, Felipe de Borbón, es decir, doña Letizia Ortíz y el periodista Pedro J. Ramírez, a costa del escándalo Urdangarín, no se van a salir con la suya por el momento.

    En el todo Madrid, tanto monárquico y mediático, no se habla de otra cosa que de la posible abdicación de Su Majestad utilizado el discurso de Nochebuena. La verdad es que tendría gracia que un discurso dirigido a las familias españolas se utilizara para abdicar, pero los conjurados insisten: es el momento idóneo, con el cambio político ya culminado y dos días después de que Mariano Rajoy jure o prometa su cargo en La Zarzuela.

    A ello ha contribuido un nuevo error de Rafael Spottorno, el nuevo jefe de la Casa Real. Deseoso de parar la arremetida Urdangarín, Spottorno se ha encargado de enfatizar el discurso del sábado... con lo que ha conseguido alimentar los rumores. Al mismo tiempo, el jefe de la Casa Real no ha tenido mejor idea que la de pregonar que el Rey irá cediendo poco a poco funciones a Felipe de Borbón, con lo que el rumor se ha convertido en certidumbre. Y rumor creíble, por cuanto lo que sí es cierto es que el escándalo Urdangarín ha terminado por romper: precipitaría al Rey en una especie de depresión.

    Si a todo ello unimos que el tándem Pedro J. Ramírez-Doña Letizia Ortíz pretende ampliar al monarca la imagen de corrupción del Duque de Palma... verde y con asas.

    Pero el monarca tiene muchos defectos pero un claro sentido de su responsabilidad institucional (otra cosa es su papel como referente moral de la sociedad española). Además, los monárquicos comienzan a pensar que si el Príncipe heredero no es capaz de contener las ambiciones de su esposa por llegar a Reina de España ya mismo, tampoco ha alcanzado la madurez suficiente como para acceder al Trono. La idea más repetida en esos círculos se resume en la escuchada a un grande de España: "Si no sabe gobernar su casa tampoco está preparado para gobernar el país".

    En resumen, la idea del Rey es no provocar ninguna quiebra institucional. Es más, por vez primera, un monarca que siempre se ha apoyado más en el PSOE que en el PP prepara un discurso de Nochebuena afín a las tesis de Mariano Rajoy: lo primero es la economía. Por tanto, la tan inquietante espera del discurso real de Nochebuena tendrá dos ejes, los mismos que el monarca ya expresó en la despedida al Gabinete de Zapatero: lucha contra el paro y unidad de todos los españoles para poder darle la vuela a la crisis.

    No estamos para crisis institucionales que ya la tenemos económica.

    Eulogio López

    eulogio@hispanidad.com