El Bufete Rosales, en anuncio radiofónico, aconseja a los preferentistas no llegar a ningún acuerdo de arbitraje con los bancos emisores sino irse a los tribunales. También aconsejan que acudas al despacho Rosales, que son unos maestros en la materia. Vamos que ya tenemos campañas de publicidad de bufetes dispuestos a trabajar a favor de la corriente, en ese viento de popa que conduce a la victoria.

En el entretanto, el ECOFIN, es decir, los ministros de Economía de los 27 países miembros de la Unión Europea, gran pluralismo y un solo mando: Berlín discute el proceso de "resolución" de bancos. ¡Pero qué finos nos volvemos cuando hablamos de dinero. En la mesa no se habla de dinero, decían nuestras abuelas pero es que nuestras abuelas no conocían el lenguaje del tópico.

En primer lugar no sé por qué hablamos de resolución, en lugar de disolución, como recordara Mario Fernández, el presidente de Kutxabank.

¿Y saben una cosa: dentro del lamentable principio de que ningún banco puede quebrar y de que hay que salvarlos a todos, lo cierto es que la naturaleza humana te sorprende cada día. Por ejemplo, las propuestas que van al ECOFIN piden que ante un desastre bancario, primero sufra el accionista-–bien- luego el preferentista y subordinado -bien- luego los depósitos de más de 100.000 euros -bien- luego los de menos de 100.000 euros -mal, muy mal-.

En cualquier caso, oiga, ¿por qué hablar de esa cascada de damnificados a partir del salvamento de una entidad y no de su liquidación, o disolución o resolución Y sobre todo, ¿por qué no se ha hecho antes en lugar de meternos en el desastroso rescate bancario que nos ha hecho perder a los españoles tanto dinero y capacidad de maniobrar como un rescate soberano  

Cierren los bancos quebrados de una puñetera vez, y salven a los depósitos de menos de 100.000 euros. Y los inversores (los preferentistas sí son inversores) que pretendían ganar más dinero y se han pillado los  dedos... pues lo siento muchísimo.

Eulogio López

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