Los populares presionan tras haber logrado dejar sólo al PSOE en la congelación de las pensiones

 

Lo más importante del martes no fue el pataleo en el Senado sino la votación del Congreso en la que el PSOE se quedó sólo en la congelación de las pensiones. Todos los grupos políticos -hasta IU- apoyaron la moción del PP para mantener el Pacto de Toledo. El PP, crecido, anuncia ahora que votará en contra de la convalidación del zapaterazo.
De esta manera, el PP coloca a los nacionalistas contra las cuerdas. Si se abstienen, permitirán que el decretazo pase. Es decir, le darán un balón de oxígeno al Gobierno. Si votan que no, le dan la puntilla. Una especie de moción de censura. Porque después de la corrección de los Ayuntamientos, los mercados no le van a perdonar a Zapatero no tener capacidad parlamentaria para hacer lo que tiene que hacer. Sencillamente es su fin.
Si el PP lanza un órdago de este estilo es porque probablemente ya lo tiene hablado con Merkel, que es la que manda ahora. Se generará tensión, habrá ataques durísimos contra la economía española, los especuladores-buitres se cebarán sobre el muerto, pero forzarán un recambio en la política española. Ese es el juego. De eso estamos hablando. Si Zapatero no pasa el trámite está muerto. Y ahora, la pelota esté en el tejado de los partidos nacionalistas.
Andrés Velázquez
andres@hispanidad.com