Ahora el Gobierno Rajoy aumenta las cuotas sociales, gravando pagos en especie y -esto es lo peor- subiendo las cuotas de los autónomos. A ver: en un país en que, gracias a unos elevados impuestos laborales el único trabajo que encuentran los jóvenes es el autoempleo, crearse su propia máquina  de facturar, es decir, convertirse en autónomos, y el Gobierno se lo pone más difícil subiendo las cuotas de autónomos. Ojo, los autónomos pagan menos porque también reciben menos: una pensión que será de miseria, sin subsidio de paro, sin apenas baja laboral, etc. La baratura del régimen de autónomos no es ningún regalo.

Y también suben los impuestos sobre los pagos en especie: seguros sanitarios, fondo de pensiones empresariales o vales de comida. Al parecer, la ministra de Trabajo, Fátima Báñez (en la imagen), no se ha preguntado el porqué de esos pagos en especies, que no es otro que el de sortear los redichos y elevadísimos impuestos laborales. Pues si no quieren que los ingresos de la Seguridad Social disminuyan, lo que tendrían que hacer es bajar las cuotas, no subirlas.

Además, si bajas las cuotas disminuye la economía sumergida y la Seguridad Social obtendría más ingresos de más gente. La tendencia lógica es reducir las cuotas no subirlas. Entre otras cosas porque las cuotas financian dos cosas: las pensiones y el subsidio de desempleo. Cada vez hay más viejos porque la población envejece y el gasto en jubilaciones se dispara. Y sube el desempleo. 

Y todo ello con nocturnidad y alevosía, golpeando primero y explicando después, o al menos dejando que lo explique la reina del sofisma, esto es, la vicepresidenta primera Soraya Sáenz de Santamaría.

Asegura a ministra Báñez que la Seguridad Social tiene déficit. Claro, pero que la lucha contra el déficit fiscal no puede ser el objetivo último de una política económica. El objetivo último debe ser el pleno empleo y con salarios dignos. Es verdad que a veces lo urgente prima sobre lo importante y que, dado el estado calamitoso de las finanzas públicas que dejó el señor Zapatero, urgía reducir el déficit. Pero no a costa del empleo, que -repite Rajoy- es el principal objetivo del Gobierno español. Mentira.

Y lo peor es que, si no se cambia el sistema y, sobre todo, la prelación de objetivos en política económica, entonces habrá que seguir subiendo los impuestos lo que, a su vez, disparará el desempleo.

¿Cuál era la alternativa En Hispanidad ya lo hemos repetido muchas veces: cuotas por IVA, salarios dignos y apoyo a la maternidad por rejuvenecer la población. Y esta política no es de izquierdas ni de derechas: es de sentido común. Todo ello, hasta conseguir que los impuestos laborales sencillamente dejen de existir.

Por cierto, muy liberal la política económica del PP: todo consiste en subir todos los impuestos todo el tiempo. ¿No es maravilloso

Eulogio López

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