• No quiere que se vuelvan a manipular sus declaraciones tras la polémica entrevista que realizó Scalfari en La Reppublica, donde el periodista ni grabó ni tomó notas, pero tiró de memoria para citar al Pontífice.
  • Ahora, el Papa ha concedido una entrevista al periodista Andrea Tornielli, de La Stampa, y a la web Vatican Insider.
  • Aclara cuestiones de su primera Exhortación apostólica, como los sacramentos para los divorciados que se han vuelto a casar o las acusaciones de marxista que ha recibido.
  • También aborda la reforma de la Curia romana o la cuestión de las mujeres cardenales.
  • Desde su elección es el centro de todas las miradas, no solo dentro de la Iglesia católica.

Desde que fue elegido obispo de Roma el 13 de marzo de este año, el Papa Francisco (en la imagen) está expuesto a millones de personas, que no dejan de observar con lupa todos sus gestos, movimientos y palabras. Y es que el pontífice argentino no deja de sorprender al mundo por su sencillez, su humildad y su cercanía, y además su manera de ser ha logrado acaparar la atención y la simpatía no solo de los católicos, sino también de los que no lo son.

Esto no supondría ningún problema para el Papa Francisco, sino fuera porque algunos con cierta mala intención tergiversan sus palabras y declaraciones, sometiéndole así a una especie de secuestro y de manipulación por parte de los medios de comunicación, que no se puede tolerar sin más.

Este pontífice quiere ser muy transparente en su mandato como máxima autoridad de la Iglesia católica y precisamente esa transparencia que quiere mantener le ha granjeado ya algunos problemas. Basta recordar la polémica que despertó la entrevista que le hizo el tal Eugenio Scalfari en el diario italiano La Repubblica, bueno, más bien el hecho de que el periodista reconociera que no eran las respuestas del Papa, sino que había recreado una serie de reflexiones que recordaba de su conversación con el Santo Padre. Una memoria prodigiosa debe tener el señor Scalfari, que reconoció sin ningún tipo de pudor, que ni grabó la conversación ni tomó ninguna nota de la misma.

Bien, pues ahora para evitar de nuevo un secuestro informativo, el Papa Francisco ha concedido una entrevista al periodista Andrea Tornielli, para el diario La Stampa, de Turín, y la web Vatican Insider. En esta nueva entrevista el pontífice aclara determinados aspectos que han tenido una gran repercusión mediática, alguno reflejado en su primera Exhortación apostólica, como los sacramentos para los divorciados que se han vuelto a casar, o también aborda la reforma de la Curia romana.

El Papa Francisco considera que "la prudencia es una virtud de gobierno", por ello recuerda que en la Evangelii Gaudium habló "del Bautismo y de la Comunión como un alimento espiritual" y reitera que él nunca habla de casos particulares, en alusión a los divorciados que se han vuelto a casar. Para el pontífice, "la exclusión de la Comunión para los divorciados que viven una segunda unión no es una sanción" y es crítico con la actitud de los que no bautizaban a los hijos de madres solteras, "es una mentalidad enferma", añade. El Santo Padre mencionó que respecto al tema del matrimonio en su conjunto profundizarán y aclararán muchas cosas en las reuniones del Sínodo de los Obispos del próximo año.

La reforma de la Curia romana es uno de los empeños personales del Papa Bergoglio, que tiene entre sus objetivos el de lavar la imagen de la Iglesia. A este duro trabajo se dedican ocho cardenales y según cuenta el pontífice, en la última reunión comentaron que había llegado el momento de presentar propuestas concretas, que se realizarán en el próximo encuentro, en el mes de febrero. "La reforma empieza siempre con iniciativas espirituales y pastorales, antes que con cambios estructurales", comenta. Además refiere que un cardenal anciano le dijo que ya había comenzado la reforma de la Curia con la misa cotidiana en Santa Marta. Un acto que el Papa Francisco abre a un buen número de personas, entre las cuales puede haber algunos con la única intención de tergiversar su testimonio.

El Papa responde en la entrevista también a la cuestión de las mujeres cardenales y no deja lugar a ninguna interpretación, "las mujeres en la Iglesia deben ser valorizadas, no clericalizadas. Los que piensan en las mujeres cardenales sufren un poco de clericalismo".

En cuanto a la limpieza en el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), el Santo Padre afirma que "las comisiones referentes están trabajando bien" y sobre su futuro comenta que "por ejemplo, el Banco central del Vaticano sería la Apsa". Esta es la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica que se encarga de la administración de los bienes inmuebles y de los títulos de propiedad de la Santa Sede y también controla los fondos mobiliarios (7.000 millones de euros aproximadamente), que en gran parte están depositados en el IOR.

En la entrevista el Papa Francisco hace referencia al hecho de que le hayan acusado de marxista, "la ideología marxista está equivocada. Pero en mi vida he conocido a muchos marxistas buenos como personas, y por esto no me siento ofendido", asegura. Además reitera que "en la Exhortación no hay nada que no se encuentre en la doctrina social de la Iglesia".

El Papa argentino habla en esta entrevista sobre el significado de la Navidad, que está cada vez más próxima; de la tragedia del hambre; de la unidad de los cristianos, que es para él una prioridad, "la unidad es una gracia que hay que pedir", añade; y de su próximo viaje a Tierra Santa para encontrarse con el patriarca de Constantinopla, Bartolomeo, y así conmemorar el 50 aniversario del viaje de uno de sus predecesores en el Vaticano, Papa Pablo VI. Esperemos que en esta nueva entrevista no hayan secuestrado sus palabras y el Papa Francisco no sufra más tergiversaciones de su mensaje.

Cristina Martín

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