En la mañana de este miércoles comparecía ante todo Madrid el presidente gallego, Emilio Pérez Touriño. Preguntado sobre el nombramiento de Paco Vázquez como embajador de España ante la Santa Sede, Touriño aprovechó la ocasión para mostrar en público su enhorabuena y desearle lo mejor al servicio de España y del Vaticano. Touriño añade que La Coruña se ha convertido en una escuela de municipalismo, que Vázquez ha sabido ganarse el apoyo con seis mayorías absolutas y que lo hará igual de bien que en Coruña.

Muy bonito, aunque todo el mundo sabe en La Coruña que a Paco Vázquez le han dado la patada hacia arriba. Así que cuando uno de los intervinientes en el encuentro le pregunta a Touriño si la marcha de Vázquez supone un alivio para las reformas territoriales y las relaciones entre el PSOE y BNGa, se produjeron risas generalizadas. O sea, que sí.

Por supuesto, tal afirmación no es verbalizable. Y menos con Vázquez delante. Así que Touriño vuelve a echar manos del botafumeiro : No puedo sino valorarlo positivamente. Eso sí, con sus modos y su perfil. O sea, cada uno es cada uno y sus cadaunadas. Y el perfil de Vázquez probablemente sería difícilmente compatible con el de Touriño y sus proyectos de nación catalana.

Por su parte, el nombramiento de Vázquez como embajador ante la Santa Sede generó todo tipo de coñas. El respetable le saludó con un ora pro nobis, llévate unas vieiras y no le quites el puesto al Papa. El alcalde de La Coruña sonreía y se dejaba querer. El baño de aplausos le viene bien. Aunque eso sí, matiza que Roma no es estación termini en su carrera. Aclarado.