• La actual presidenta de la Junta evitaría que al candidato popular Juan Manuel Moreno le diese tiempo a 'patearse' la comunidad autónoma.
  • Con este movimiento, de forma indirecta, Javier Arenas está diciendo que se retira de la primera línea en Andalucía. 
Como se sabe, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, eligió ayer martes a Juan Manuel Moreno Bonilla, secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, para que sea el candidato a la presidencia del PP andaluz, un día antes de que se acabe el plazo para presentar los avales para el congreso extraordinario que se celebrará el 1 y 2 de marzo.

Hoy miércoles, Juan Manuel Moreno Bonilla ha presentado los 9.000 avales que ha conseguido recabar a favor de su candidatura en las últimas 24 horas. El ya candidato ha insistido en que su "objetivo primordial es que los andaluces tengan oportunidades de futuro" y, sobre todo, "liderar un Partido Popular andaluz ganador", razón por la que da este paso adelante "desde la más profunda humildad y responsabilidad" que siente "como andaluz preocupado" por su tierra.

Es opinión unánime que con esta decisión, Rajoy opta por el candidato favorito de Javier Arenas y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y desestima el relevo al frente del PP andaluz diseñado por el actual presidente, Juan Ignacio Zoido, y avalado por la secretaria general, María Dolores de Cospedal, que apostaban por José Luis Sanz.

De esta forma, puede considerarse que Javier Arenas confirma indirectamente su decisión de no volver a ser candidato andaluz y también de forma indirecta se pueden adivinar las malas relaciones entre Cospedal y Arenas.

Por su parte, aunque la presidenta socialista de la Junta, Susana Díaz, ha rechazado un posible adelanto electoral en Andalucía, el movimiento del PP andaluz podría forzarle a ella también a mover ficha. Y qué mejor ficha que el adelanto electoral, cuando todavía no le habría dado tiempo a Moreno a patearse los pueblos andaluces...

Andrés Velázquez
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