Conseguido el aldabonazo de imagen, el ministro Blanco convierte las lanzas en salvas

 

La primera petición será mitigar los servicios express. La privatización de los aeropuertos provocará un subidón de tasas.

La noticia es que este jueves 8, los representantes de los controladores y los de AENA, la empresa pública de aeropuertos, se sentarán a negociar su convenio, tras la guerra iniciada por el ministro de Fomento, José Blanco, que ha creado un ambiente contrario a los controladores y ha lanzado un decreto calcado del promulgado por el odiado George Bush.

Pero ahora toca negociar. Eso sí, lo primero que los controladores le van a poner ante sus ojos a los hombres de Blanco será la reconducción de los servicios express y su obligatoriedad de hacer ahora extras de forma unilateral. Lo que es cierto es que hay pocos controladores pero eso no tiene por qué imputarse al cuerpo, sino a AENA, la empresa que tiene que planificar los recursos humanos que necesita.

Por cierto, que, independientemente del conflicto laboral, al fondo está la privatización de los aeropuertos. Importante cuestión porque dicha privatización conllevará, a buen seguro, un subida en las tasas que, a la poste, pagan, como todo, los usuarios.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com